1. La preferida de mi suegro (5 - final)


    Fecha: 07/08/2026, Categorías: Incesto Autor: Reina Flor, Fuente: CuentoRelatos

    ... más aliviada te vas a sentir y más él lo va a disfrutar. Pero si se lo decís mucho se puede llegar a acostumbrar. Y ninguno quiere que él se acostumbre. ¿No es así?
    
    Roberto no respondió. Tenía la cabeza gacha y no se animaba a mirar a su mujer a los ojos. De pronto, Manuel estiró el brazo y miró su reloj para levantarse rápidamente.
    
    –Tengo cosas que hacer… los dejo para que conversen. Imagino que tienen mucho que hablar. Cosas vitales de cara al futuro. Gracias por la cena, hijo.
    
    Los despidió a ambos dejándolos en un silencio que se volvía estruendoso con el correr de los segundos. Entonces fue ella la que habló.
    
    –Solo jugaba un poco. Supongo que lo sabés.
    
    Roberto la miró incrédulo, una vez más.
    
    –Supongo que te diste cuenta que era una broma –insistió ella– Es tu padre… ¿no lo conocés?
    
    –¿Te parece que esto sea algo para jugar? –Roberto seguía sin poder creerlo
    
    –Te dejaste llevar por eso…
    
    –¿Ah sí?
    
    –Dijiste que confiabas en mí ¿no? Pues mi palabra te debería bastar.
    
    A Roberto la palabra de Luana le bastaba: se lo había probado con creces. Si bien lo que le decía podía ser cierto, elucubró él, el viaje había existido. No era algo imaginado por él: se habían ido juntos quince días a Europa. Solo un idiota podía pensar que no había sucedido nada en todo ese tiempo. Roberto quería saberlo.
    
    Luana lo miró tranquilamente:
    
    –Te contaré lo que querés saber si realmente querés saberlo pero tenés que pensar en las consecuencias de hacerme esa ...
    ... pregunta. Si te he sido fiel, consideraré que me hacés esa pregunta porque no confíás en mí y consideraré poner fin a nuestro matrimonio.
    
    Roberto se alarmó.
    
    –Por otra parte, si he tenido sexo con tu padre, puedo querer que continúe, y vos tendrás que elegir entre poner fin a nuestro matrimonio o aceptarlo y dejarme tener una aventura.
    
    Roberto ya se tocaba con una mano disimuladamente sin poder contenerse.
    
    –O bien –prosiguió Luana– tal vez exista una tercera alternativa: quizá preferís dejar que las cosas sigan como están. Nos olvidamos de tus preguntas y yo sigo como hasta ahora. ¿Ok? ¿Querés hacer alguna otra pregunta?
    
    Pálido como un fantasma, Roberto solo se atrevió a murmurar:
    
    –Creo que es mejor dejar las cosas como están…
    
    Luana preguntó si estaba totalmente seguro de su decisión y él contestó que lo estaba.
    
    –¿Me vas a dejar ver a tu padre? –quiso saber.
    
    Roberto repitió otra vez que lo permitiría y sin embargo ella quiso dejarlo en claro una vez más.
    
    –¿Sabés que puedo tener algo cuando nos vemos y a pesar de eso vas a permitirlo?
    
    El cornudo contestó afirmativamente.
    
    –Pero negri… eso es casi como consentir que tenga sexo con él. Decime, ¿querés decir eso?
    
    Roberto no quiso responder. Una erección empezaba a nacerle hormigueante.
    
    –Decímelo; quiero oírtelo decir: decime que sos consciente de que puedo tener libertad y que no interferirás en mis decisiones.
    
    Entonces lo balbuceó entre dientes por última vez.
    
    –Si lo sé, podés hacerlo, no ...
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