1. Mi esposa Carla, la mas puta de las cerdas 2


    Fecha: 10/08/2026, Categorías: Fetichismo Incesto Infidelidad Autor: Romina Kioo, Fuente: SexoSinTabues30

    ... tarde. El viejo habría vuelto a la casa, estarían haciendo cosas indecibles, pero ahora no se animaba a ir. Sin saber por qué le hizo una video llamada a su esposa. El teléfono sonó y sonó, no atendía, sin duda estaba follando o quien sabe qué con el viejo. Al tercer intento atendió.
    
    -Carla, amor, hola, me preocupé – dijo de forma curiosamente natural, no entendía como podía actuar de esa manera sabiendo lo que sabía. Carla tenía el cabello mojado, parecía agitada, su rostro estaba húmedo también… sería agua o el viejo habría orinado una vez más sobre ella?
    
    -Cariño, es que estaba en la ducha, cómo estás? Como va yendo todo? – sonaba agitada, sin duda estaba nerviosa, detrás de ella se veían los azulejos del baño, habría ido ahí para disimular.
    
    -Todo más que bien, solo quería saber cómo estabas. Terminaremos antes de lo previsto, así que sin duda a las 19 llegaré a casa, por suerte – dije, eso le daba casi 4 horas para acomodar todo, disimular, limpiar, engañarme, hacer que yo siga siendo un puto cornudo… mi polla estaba hinchada, dura, palpitante, babeaba presemen ...
    ... sin parar.
    
    -que bueno amor, que bueno, tendré todo… ahhh – se detuvo un momento cerrando sus ojos un instante, lanzando un suspiro. Acaso el viejo de mierda le estaba haciendo algo mientras tenia una video llamada conmigo? – listo para cuando llegues, todo limpio, la cena lista quiero decir – dijo, conteniendo una respiración agitada, moviéndose un poco. La muy cerda estaba siendo follada mientras hablaba conmigo, o manoseada o quién sabe. Me puse malicioso, quería saber más –
    
    -Todo limpio? Mi vida, no te preocupes, trabajas demasiado, descansa un poco, además, hoy quiero una noche especial, anda, dejame ver tu cuerpo salido de la ducha – dije, forzando la situación al límite.
    
    -Qué?!! Pero no seas degenerado, cariño, déjate de esas cosas, que soy una mujer de su casa, por favor, además están los niños – dijo indignada, la muy hipócrita.
    
    -Bueno bueno, no pasada nada Carla, nos vemos en casa – dije, con sentimientos encontrados y cuando nos despedimos, llegué a oír, o adiviné que una voz masculina susurraba de fondo “cornudo de mierda” justo antes de cortar la llamada. 
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