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La agencia
Fecha: 22/08/2026, Categorías: Hetero Autor: Ewibell, Fuente: TodoRelatos
... interior estaba oscuro, misterioso... y excitante. Me besó otra vez, ahora con más hambre, y bajó su rostro hasta mi pecho. Su respiración era caliente, acelerada. Enredé mis dedos en su cabello, guiándolo a perderse entre mis senos. Me bajó el vestido, y empezó a lamer con su lengua en círculos lentos, suaves, y con pequeñas mordidas, mientras me acostaba en la parte trasera de la Van. Se colocó entre mis piernas, y aunque aún teníamos la ropa puesta, su miembro rozaba mi vientre con firmeza. Bajé mis manos hasta desabrocharle el pantalón, y comencé a acariciarlo. Sentí cómo su líquido preseminal humedecía mi palma... lo llevé a mi boca. Sabía delicioso. Me incliné sobre él, bajando lentamente, y empecé a sobarlo en espiral, de arriba a abajo, jugando con mi otra mano con sus testículos, lo puse en mis labios le di circulos con mi lengua hasta introducirlo entero en mi boca. Lo chupaba como una paleta, lenta, profunda, provocadora. No veíamos nada, pero eso lo hacía aún más excitante: el riesgo de ser descubiertos, el silencio a medias, los suspiros, los gemidos que no podían contenerse. Me acomodé y le hice una rusa. Apretaba su pene entre mis pechos, subiendo y bajando, hasta que con un gruñido explosivo se vino en ellos. Su respiración era un jadeo incontrolable. Pensé que todo había terminado, estaba lista para irme antes de que me buscarán mis ...
... amigas, pero él me jaló de nuevo con una sonrisa. —"No chaparra... esto apenas empieza." Me puso en cuatro y comenzó a frotar su pene en la entrada de mi vagina, rozando apenas, provocando. Estaba tan húmeda que cuando por fin lo introdujo, se deslizó sin esfuerzo. Me tomó con fuerza, moviéndose como un animal hambriento. Me nalgueaba, y yo gritaba su nombre, sin importarme si alguien nos escuchaba. Me volteó, levantó mis piernas sobre sus hombros y siguió penetrándome con intensidad. Me besaba con una pasión feroz, como si quisiera devorarme. Lo monté, loca de deseo, y comencé a cabalgarlo. La Van se movía, rechinaba, pero a ninguno de los dos nos importaba. Sus manos apretaban mis senos mientras sentía el clímax subir como una ola imparable. Nos vinimos al mismo tiempo. Su semen caliente quedó dentro de mi, mis piernas temblaban. Me vestí rápido mientras él seguía tirado, jadeando. Me escabullí de regreso al evento. Por suerte, todos estaban tan ebrios que nadie notó nada. Incluso había otras parejitas desaparecidas, así que pasé desapercibida y seguí la fiesta. Desde esa noche, entre coqueteos y silencios, seguimos encontrando pretextos para escaparnos al taller... Muchas gracias por leerme, saben que pueden escribirme a mi correo ew.bell@outlook.com Espero y les guste... Nos vemos en otro relato, prometo estar más al pendiente de ustedes