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Compañeros - Capítulo 8: La habitación ocupada
Fecha: 23/08/2026, Categorías: Grandes Relatos, Autor: nowbly, Fuente: TodoRelatos
... sentaron los cinco en círculo, sacaron un par de latas de cerveza y encendieron un par de cigarrillos. Risas. Frases sin sentido. Marta hablaba con todos, pero miraba a Luis. Tocaba su pierna, se reía de cada tontería. Y cuando el reloj marcaba casi las cuatro… —Bueno, nosotros vamos tirando —dijo Arnau, mirando a Jordi. —Sí, hay señales claras —añadió este, guiñando el ojo. Luis sonrió. Marta también. Miguel, sin moverse. Se quedaron los tres en silencio unos segundos. —Tío —dijo Luis—, ¿puedo hablar contigo un segundo? Salieron al pasillo. —¿Qué pasa? —¿Te importa irte a dormir con los catalanes esta noche? Marta… bueno. Ya ves cómo está el tema. Miguel lo miró serio. —¿Me estás echando de mi cuarto? —Solo por hoy. Te debo una. Pero joder, tío… Miguel bufó, pero accedió. —Vale. Pero no te flipes. Luis le dio una palmada en la espalda. —Eres un hermano. ⸻ La puerta se cerró. Marta se quitó las zapatillas y se sentó en la cama. —¿No se ha mosqueado? —Un poco. Pero lo entenderá. No pasa nada. Luis se sentó a su lado. Se quedaron en silencio un segundo. Se miraron. Y se besaron. Lento al principio. Luego más fuerte. Labios contra labios. Lengua. Manos en el cuello. En la cintura. En las tetas por encima de la camiseta. Ella jadeaba suave. Le mordía el labio. Él se tumbó ...
... encima. Le levantó la camiseta. Marta no llevaba sujetador. Las tetas le saltaron hacia arriba: enormes, redondas, perfectas. —Joder… Luis las chupó una a una. Las lamía, las apretaba. Marta le bajó la mano al pantalón. Notó la polla dura, enorme. Se la sobó por encima del vaquero. Luis le quitó los leggins. No llevaba bragas. Estaba empapada. Se la metió en la boca, primero suave, luego con más lengua. Marta gemía de verdad. Le agarraba el pelo. —Quiero follarte ya —dijo ella. Luis se quitó los pantalones. Polla dura, gruesa, lista. Se puso el condón a toda prisa. Se subió encima. Se la metió entera. Marta gritó. —Joder, qué polla tienes… Luis se la folló con fuerza. Empujando con el cuerpo entero. Ella se arqueaba, se agarraba a sus hombros. Cambiaron de postura. Ella encima. Él sentado. La veía botar con las tetas rebotando. Luego volvió a ponerla boca abajo y se la metió por detrás. Marta se agarraba a las sábanas y Luis le daba con fuerza, con ritmo, con ganas. Ambos estaban sudados. Ella gritaba. Él gemía por dentro. —Me corro… —dijo ella. Y entonces se vino. Con un espasmo. Con un grito largo. Luis no tardó. Se la sacó justo a tiempo. Se corrió sobre su vientre, jadeando. Se dejó caer a su lado. Respiraban fuerte. —Joder… —dijo ella. —Joder —dijo él. Y se quedaron dormidos. Desnudos. Rotos. En silencio.