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Mi novio me prestó a mi tío Parte 2
Fecha: 23/08/2026, Categorías: Incesto Autor: LucyFaraday, Fuente: TodoRelatos
... semana pasado. ¿También lo pasaste bien? ¿Crees que a Lucas le importaría si vienes?". "No creo que le importe", dije. "Pero si acepto y él acepta, esta vez no habrá pajas ni mamadas, ¿entendido?". Él se rió y dijo: "No le quitemos toda la diversión". Repetí: "No más mamadas, no más pajas. Si eso es lo que quieres, entonces llama a una prostituta. Lo que hicimos estuvo mal en todas las formas posibles. Tengo pareja y, además, ¡eres mi tío!" Quedó un silencio incómodo antes de que Jorge respondiera angustiado: "Paula... perdóname. Era un chiste". Respiró hondo. "Estos meses han sido... difíciles. Desde el divorcio, me quedé completamente solo. Marta se quedó hasta con nuestros amigos...". Sentí un nudo en el pecho. "No quiero cargarte con esto. Es solo... que a veces siento que ni siquiera tengo razones para levantarme de la cama por las mañanas. Pero cuando estoy contigo, aunque sea por un rato, la paso increíble. No quería molestarte. Solo quiero pasar tiempo contigo, bailar, tomar algo... ¿irías conmigo?". "Está bien. Deja que hable con Lucas y te aviso" respondí, sabiendo cuál sería la respuesta de mi novio. Apenas colgué, giré para encontrarme con Lucas parado en el marco de la puerta, con una sonrisa en su cara. "Parece que tu 'novio' vuelve por más," dijo, queriendo hacer uno de sus chistes. "¡No es mi novio!" Dije, lanzándole la toalla mojada que esquivó con una risa. "Y voy a llamarlo para decirle que no voy a ir." "No te ...
... enojés, era un chiste," dijo, acercándose para abrazarme por la cintura. Luego susurró: "Ve y diviértete. Baila con tu tío... y luego vuelve a casa conmigo". *** Cuando todo estuvo dicho y hecho, Jorge vino a buscarme de nuevo. La boda pareció durar una eternidad. Por suerte nadie me conocía, excepto algunas personas que había visto el fin de semana anterior y que trabajaban con Jorge. Una vez más, me presentó como su novia, bebimos demasiado, reímos demasiado y actuamos como una pareja enamorada en la pista de baile. Y, al igual que la vez anterior, nos dejamos llevar demasiado y nos pusimos demasiado cariñosos el uno con el otro. "¿Te diste cuenta de cómo nos miraban?", susurró Jorge en mi oído mientras girabamos al ritmo de una balada. "Están celosos de mí. ¿Un hombre como yo con una chica tan hermosa?" Sentí su aliento caliente en mi cuello y un escalofrío me recorrió la espalda. "Tío...", me quejé débilmente, pero mi cuerpo seguía pegado al suyo. Noté cómo su erección se endurecía aún más contra mi vientre. Después del baile y los tragos, la gente empezó a irse. Le susurre: "Jorge, ya es tarde". "Un trago más", insistió, sus dedos acariciando mi cadera. "Tengo un buen whisky en mí casa. Podemos seguir hablando... relajarnos un poco antes de que termine la noche". El alcohol nublaba mi juicio, pero no lo suficiente como para no entender lo que él quería en realidad. Aún así, cuando me negué sus labios rozaron mi sien y susurró: "Solo una copa, cariño. Te ...