1. Arakarina (02: La búsqueda de un pintor)


    Fecha: 24/08/2026, Categorías: Dominación / BDSM, Hetero Autor: george45winer, Fuente: SexoSinTabues30

    ... la otra, a manera que cuando de la fuente rubia comenzó a brotar el cálido chorro de semen ella lo alcanzó a diseminar por su cuello y pecho, mientras el mármol daba la apariencia de morirse, su fuente aún mojaba abundantemente. Cuando cesó, éste cayó desfallecido y el pene se esfumó. Ella reía y se frotaba el cuello con la lánguida textura del esperma, – Me imagino que mi cuello ha de parecer el dorso de una verga descomunal, por eso lo froto, por eso lo prefiero en el cuello y no en la boca- decía completamente ebria.
    
    – Voy a penetrarte-
    
    – Ya conoces nuestro trato-
    
    – Por favor, déjame amarte como Dios manda.-
    
    Ella alzó el rostro como cuestionándole al latino la forma en que un Dios quisiera que penetraran a una mujer que no es la esposa. Él se calló la boca, ella concluyó.
    
    – Sabes que no, en eso soy firme, mi sexo será desflorado en mi noche de bodas, por mi esposo-
    
    – ¿A eso le llamas virginidad?-
    
    – ¿Tú que sabes de virginidad imbécil?.
    
    – Yo intenté, no me juzgues por eso.
    
    – Espera. Quiero que me lo hagas y sujetarme del barrote del closet.
    
    – Como tú digas.
    
    Avanzaron hacia el closet. Helena se petrificó de miedo y accionó rápidamente los seguros interiores de las puertas, ¿Para qué diablos tenía seguros interiores un closet, arriba y abajo?, No se lo explicaba, sin embargo lo agradecía. Se quedó quieta, casi no se movía, no quería llamar la atención. La chica se empinó junto a la puerta del closet y se sujetó de las manivelas de las ...
    ... puertas, sonreía con malicia y su rostro quedó justo frente a la rendija de 2.5 centímetros, justo frente a la cabeza de Helena que por pavor no podía ni moverse. Toda esa humedad del coño pareció evaporarse en una sequía misteriosa y su dedo pasó de su entrepierna a taparle los labios.
    
    El latino se enfiló y procedió a adentrarse por el ano de la pelirroja. Abriéndose paso soberanamente, abriéndole las caderas con las manos, encallándola a voluntad, partiendo en dos el placer de la chica, la cual gemía presa de un placer agresivo, mientras describía como en una oración la sensación que le producía cada embiste, tal como si desease que alguien más, que alguien oculto, fuera testigo de aquello que desde su posición, suponiendo que ese alguien estuviese encerrado en el closet, no pudiera ver.
    
    – ¿Me verás ya que estés casada?- preguntaba el latino envuelto entre jadeos.
    
    – Dalo por hecho-
    
    – ¿Entonces me dejarás probar de ese coñito?
    
    – Será tuyo. Ay si vieras qué rico se siente, te pondrías en mi lugar.
    
    – No gracias- dijo el latino, pero la pelirroja no lo decía para él. Sino que escudriñaba por el interior de la rendija y se encontraba mirada a mirada con Helena, la cual muda le decía que no, que no, y ella danzaba sus pestañas y sus quejidos, moviendo su cadera con furia, sosteniendo la mirada, provocando- Es que te sientes como un animal indefenso, lléname, hasta el fondo, deberías probar- Mirando a Helena, quien estaba asustadísima, encogiendo su ano sólo de imaginar ...
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