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Arakarina (02: La búsqueda de un pintor)
Fecha: 24/08/2026, Categorías: Dominación / BDSM, Hetero Autor: george45winer, Fuente: SexoSinTabues30
... entraba de vez en cuando a la casa, se cercioró que estuviera en su cinturón el aplicador de gas lacrimógeno que cargó por consejo de Julio, «Es una ciudad peligrosa» le había advertido. Las plantas despedían un olor muy vivo. Se acercó a los cristales y alcanzaba a ver en el interior una guarida decorada un tanto rara pero agradable. Tenía sus sillones, su cama, su mesa, no tenía focos ni ningún aparato eléctrico, se observaba relativamente limpio para el tiempo en que supuestamente estaba abandonada. Nada que aportara mayor información. Entonces vio algo que no creía: en lo que sería la puerta del patio de atrás, a la salida de la cocina, había una entrada para mascotas, lo suficientemente grande para poder entrar. Se agachó y como una serpiente se deslizó hacia adentro. Su sorpresa fue muy grande, pues no sólo no estaba tan sucio, sino que el suelo llegaba a limites muy altos de impecabilidad, brillaba tanto el piso de madera como el de mosaico, lo único realmente sucio eran las ventanas, las cuales estaban terregosas por demás, lo cual viéndolas bien, se daba uno cuenta que habían sido manchadas a propósito con arena y pegamento, la intención era sin duda que apareciera como abandonada pero en realidad fuera visitada por alguien como mansión de descanso de vez en cuando. Se dio cuenta que los muros estaban llenos de trazo a lápiz, animales, campos, figuras extrañas, y una gran cantidad de desnudos que viéndolos bien no eran obscenos, parecían mas bien habitar con ...
... una armonía insospechada objetos y figuras, de las cuales algunas se miraban con una dulzura extrema, había una en especial en la que una mujer cargaba su hijo, la ternura se sentía escapar de ese muro, pues visto desde donde fuera la cara de la mujer parecía mirar desde arriba, así como lo ve uno cuando apenas ha abierto los ojos y ve a su madre como la efigie más linda y cercana a la perfección, y del bebé casi podía olerse el aroma de su cabecita, daban ganas de tomarle su pequeña mano. más allá estaban dibujados una jauría de perros a los cuales sólo les faltaba ladrar, un par de ellos copulaban y esto se veía normal. Había dentro de esa casa cascadas, ríos, y en el techo, pintado de azul, el firmamento, a manera que Helena creyó que había anochecido y hubieran volado con una bomba la capa de concreto de arriba, abajo de esa noche artificial estaba una cama redonda, casi tan amplia como la de ella, había estado todo el día vagando, por lo que se lleno de alegría y se aventó sobre la cama tendida de rojo, era suave y dura a la vez, rebotó varias veces, retozó un rato sobre la camota como un pescado luchando por volver al cauce del río, como un hipopótamo en una charca de lodo, como una mosca suicida cayendo en una telaraña. Se paró de un salto y pensó «Parecen haber respetado el orden de Virgilio, quienquiera que sea, quien viene aquí reconoce que no puede hacer mucho por mejorar el estilo de esta casa». Levantó el colchón a ver si encontraba algo prohibido, pero no ...