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Arakarina (02: La búsqueda de un pintor)
Fecha: 24/08/2026, Categorías: Dominación / BDSM, Hetero Autor: george45winer, Fuente: SexoSinTabues30
... disminuía si el enemigo de turno era mujer. β Mira, él es un tipo realmente hermoso, pero peligroso. Está enfermo. Te mira siempre como si fueras la primera mujer que ha visto en su vida. Eso puede halagar en un momento dado, pero así mira a todas, y siempre anda en sus propios asuntos. Se cree poeta, pero no lo es. Tiene talento para pintar, eso no lo discute nadie, pero los temas siempre son enfermizos, malsanos. β Decía la directora con un aire de experiencia β Otra cosa, te va a pedir algunos caprichos. Si de repente te llega un telegrama que te dice que compres una casa para él, da por hecho tu exposiciónβ¦ β β ¿Una casa?- preguntó Helena extrañada β No te preocupes, en eso es inocente, te envía en el telegrama un giro por el importe de cualquier casa- β ¿Para qué quiere una casa?- β Detesta los hoteles, gusta de tener su propio espacio, así puede meter a su alcoba a quien le dé la gana, y desde luego, hacer lo que se le antoje con quien entre. No me sorprendería que encontraran cadáveres en alguno de los patios de sus casas, de hecho tiene una casita en cada sitio donde expone. Es de dinero. La moraleja es que nunca vayas a su casa. Podría atarte, o darte una paliza. β ¿A ti te dio una paliza?- β Podría decirse que sí, la tercera vez que le vi. Toma nota de lo que te digo, nunca le sigas, no le hagas caso de lo que dice, él maneja ideas que tal vez son prácticas para su manera de vivir, pero no para la nuestra, es muy persuasivo, es alevoso, te ...
... puede estafar, no le dejes hablar, que vaya a lo suyo, a pintar, cuidado con lo que te da de beber o fumar, ten a la mano una tumba, un bongo grande, créeme lo que digo, te ahorrarás muchos disgustos si sigues mis indicaciones. β ¿Dónde queda la casa que compró aquí?- β No te sugiero que vayas, de hecho no ha de habitar nadie allí, pero si insistes, está apuntada en este papelito que te estoy dando. β ¿Te pregunto una cosa?- ella asintió β ¿Porqué no seguiste tú ninguna de las indicaciones que me dices? β Supongo que nadie me las dijo a tiempo- β Te veo. La tercera y última pista fue la casa. Estaba el pasto del jardín muy elevado, lo que indicaba que estaba abandonada. Helena se preguntó si, al volver a esta ciudad, el pintor Virgilio se daría a la tarea de cortar toda esa yerba. La casa tenía un portal al frente, oxidado, en uno de sus extremos estaba un montículo de arena que hacía que el barandal llegara a una altura de un metro, lo que hacía muy fácil ir al otro lado y husmear más de cerca la casa, fisgonear por las ventanas, etc., el montículo de arena tenía unas emparejadas en zigzag, tal cual si alguien hubiese subido a la pequeña montaña para luego borrar las huellas con una rama seca de árbol que estaba ahí, junto al montículo. Eran las seis de la tarde y Helena miró a ambos lados de la acera y encontró que no venía nadie. Se alzó por la arena y dio un salto al otro lado. Había un caminito por entre la yerba, lo que podía indicar que alguien ...