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Recién llegado a la nueva ciudad (II): El calabozo
Fecha: 24/08/2026, Categorías: Gays Autor: HERNANT, Fuente: CuentoRelatos
... Esteban mientras yo lo cabalgaba y Mario le abría el agujero con su verga, Mario se notaba demasiado caliente así es que duró un breve tiempo y se corrió dentro, Roberto limpió con su boca la verga de Mario y luego, mientras Manuel se acomodaba, él guío con su mano la verga erecta y chorreando de Manuel al agujero del stripper. Acabamos al mismo tiempo, yo sobre el estómago del stripper, él en mi culo, Manuel dentro de su culo y Esteban en su boca, luego Roberto se corrió en mi boca y Óscar dentro de la boca de Esteban. El stripper no dijo nada, sólo se metió al baño y después salió perfumado y vestido. recibió la plata, pero luego le dijimos que si quería le podíamos dar el doble si pasaba la noche con nosotros, no lo pensó mucho y aceptó, entre todos le sacamos la ropa y mientras bailaba le metíamos mano, él también había perdido sus temores así que no se quedaba atrás en besarnos y acariciarnos, se arrodilló y fue mamando una a una nuestras vergas, la música estaba alta. De pronto escuchamos golpes en la puerta, a la carrera nos vestimos todos y bajamos el volumen de la música. Abrimos la puerta y ahí estaban en el pasillo un par de policías y nuestra vecina alegando por la música a todo dar, por más que tratamos de explicar el error y decir que ya habíamos apagado la música, la señora no dejaba de alegar, Esteban enojado porque no entendiera cerró la puerta de golpe, la policía afuera nos obligó a salir y nos hizo notar que por haberlos agredido íbamos a pasar el ...
... resto de la noche en un calabozo, no lo podíamos creer, pero no podíamos hacer nada. Nos metieron a todos dentro de un carro policial y nos llevaron con ellos. Cuando llegamos nos hicieron firmar unos papeles y nos dijeron que sin derecho a reclamo alguno íbamos a pasar ahí el resto de la noche y si uno de nosotros seguía con una mala actitud, no sólo sería el resto de la noche sino el otro día también y siguientes. Después los dos policías que nos habían arrestados con condujeron al último calabozo, pude notar que los 3 calabozos anteriores estaban vacíos, nos metieron dentro y se fueron riendo. Nos sentamos separados, enojados sobre todo con la vieja bruja que nos había denunciado. Pasó un rato y me quedé dormido, sin embargo, me desperté al sentir quejidos indudablemente sexuales, el calabozo estaba con luz y se podía ver claramente a mis amigos en una orgía en el piso de la celda con el calabozo, me puse de pie de un salto y les dije que como se les ocurría que acaso querían agregar otro delito y no salir más de esa celda, que acaso no sabían que todas las celdas estaban vigiladas. Se arreglaron las ropas y se sentaron, yo estaba furia con ellos. Pasaron unos breves minutos y aparecieron los policías que nos habían arrestados y dos más, en nuestra celda:- esto va muy mal, pensé. Se acercaron a la celda mientras decían: – vimos todo lo que estaban haciendo, parece que no se han quitado las ganas de la fiestita que tenían en el departamento, luego rieron. Uno de ellos, ...