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El faro
Fecha: 01/09/2026, Categorías: Otros Textos, Autor: solitario, Fuente: TodoRelatos
... lleva a pensar que no me contesta, que solo repite lo que yo le digo. Me levanto y frente a ella elevo mi brazo lentamente, para no asustarla y acaricio con el dorso de mi mano su rostro de bellas facciones. En un principio intenta retirarse hacia atrás y yo me detengo, entonces ella se acerca de nuevo permitiéndome tocarla. Oigo un nuevo chapoteo cerca, miro y veo tres cabezas con el pelo rubio, como de tres jovencitas, asomadas pero con los cuerpos dentro del agua. La mujer se gira y les habla en un extraño lenguaje, melódico, suave… Me mira, me acaricia el rostro con confianza, se aleja y se lanza al agua junto a las tres chicas. Asoma su cabeza junto a ellas y tras emitir una especie de melodía veo cuatro colas de mamífero marino sumergirse en el negro abismo del ponto. ¿Qué había ocurrido? ¿Qué es lo que vi? ¿Una alucinación, un desvarío? Me sentía confuso, desconcertado. La visión en sí, parecía ser real, pero... ¿Lo era? En medio de mis elucubraciones me encamine hacia el faro, debía realizar algunas comprobaciones, era mi trabajo. Al finalizar me dirijo de nuevo a la roca donde vi a la mujer con la esperanza de volverla a ver. Su recuerdo me obsesionaba. Sentado en mi roca esperé, aunque ya la oscuridad no permitía una buena visibilidad. Esperé haciendo acopio de paciencia ya que no creía que la imagen se repitiera. Pasaron algunas horas. Estaba abrigado ya que el relente marino era frio... Y me quedé dormido. No se cuanto tiempo pasó, ...
... pero me despertó un roce en mi mejilla. Y aquí estaba ella junto a tres ninfas que por sus cuerpecitos podrían tener dieciseis o dieciocho años... Delgadas, muy bonitas de cara y lo que me impresionó fue que no parecían tener frio, a pesar de estar desnudas. La mujer, me señaló el faro, como queriendo ir hacia él, tomó mi mano y tiró de ella en esa dirección. Me deje llevar, las tres muchachas nos seguían a una prudencial distancia hasta llegar al edificio. Abrí la puerta y entré, la mujer me siguió, pero las chicas parecían desconfiar temerosas; no obstante nos siguieron hasta el interior. Lo miraban todo extrañadas, sorprendidas por los artilugios que veían. El grupo electrógeno funcionando con un ruido infernal. Se taparon los oídos aterrorizadas. Me miraban asustadas y las tranquilice con gestos de mis manos. Las guié hasta mi habitación donde vieron los libros con las fotos y dibujos, sobre la mesilla de noche un texto, que yo estaba leyendo, atrajo su atención. Una imagen de un tritón en la portada del libro. Gritaron hasta llamar la atención de la mujer, se lo mostraron y ella señalándome dijo claramente: - ¿Carlos? - No - Moví la cabeza negativamente y señale una foto mía, dije - Yo Carlos ¿Tu? - Señalándola. Ella emitió un sonido que me sonó a Arai y repetí esa palabra, me miró sorprendida, la señale y repetí el nombre ella asintió con la cabeza, al parecer comprendía los gestos. Las chicas nos miraban con curiosidad. Hablaron entre ellas en ...