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El cornudo y el viejo vecino facha (Cap VII)
Fecha: 03/09/2026, Categorías: Infidelidad Autor: Domadordepalabras, Fuente: TodoRelatos
... remilgada, estirada y santurrona mujer. De repente, del dormitorio, salió Toñi con un vestido de andar por casa, elegante pero informal. -Bueno Fran, ahora vuelvo, voy a tirar la basura, y quizás me paré un rato en la calle a fumar un cigarro, después le dejaré un momento el número de teléfono al vecino y subiré enseguida- -Enseguida dice- Susurró Fran para sus adentros. No podíamos saber qué ocurriría, ni durante el transcurso desde que bajara las escaleras, ni cuando estaba en casa de aquel viejo. Solo podíamos esperar, a que aquel individuo cumpliese su palabra, invitase a bajar a Fran para ver el espectáculo. No obstante, Fran decidió seguir a su esposa escaleras abajo, se escondió tras los coches siguiéndola hasta tirar en el contenedor la bolsa, a continuación, subió directamente por las escaleras hasta llegar a la puerta de aquel individuo. Todo aquello podía verlo a través de las gafas, Una vez dentro de la casa de don Ramón, ya no supimos más. Yo, a través de las gafas, podía sentir el estado de expectación y ansiedad de ese hombre. Lo imaginaba con su respiración agitada, imaginaba todo lo que pasaba por su cerebro, lo que intuía que podía estar pasando ahora mismo en el interior de esa casa. Como ese viejo cerdo, podía estar sobando el cuerpo de su esposa, completamente rendida ante el. Pasaban los minutos, y justo cuando la desesperanza comenzaba a hacer mella, sonó el móvil de Fran. -Si, de acuerdo… Me ha dicho que no ...
... llame a la puerta, que la va a dejar abierta, y yo tengo que entrar de manera sigilosa, sin hacer ruido. - -Mira, no sé qué va a ocurrir, pero ocurra lo que ocurra, quiero que te quites las gafas, y las dejes apoyadas en el lugar donde creas que puede ocurrir cualquier cosa.- -De acuerdo- A través de sus gafas, pude ver el interior de aquel pasillo, hasta llegar al salón. Un salón, iluminado por una luz blanca en el techo, los muebles eran antiguos, por no decir viejos y roídos, la televisión, de estas antiguas, de tubo de imagen, un aparato de TDT encima, el típico muñequito del toro y la flamenca al lado, daban esa imagen rancia de una España casposa con olor a naftalina, a tabaco negro y a cerrado. Cuando Fran entró en el salón, pudo ver cómo ese viejo, había atado las muñecas de Toñi a una cuerda, que estaba sujeta a una argolla en el techo. Su cuerpo estaba casi por completo estirado, aún estaba vestida, tenía los ojos vendados y su vestido, aún estaba abotonado. Debía reconocer que aquella estampa era muy sensual, pero tenía la sensación, de que aquel viejo iba a hacer rabiar a Fran, de manera que, por los auriculares de las zapatillas de las gafas, le recordé que debía quitárselas y colocarla sobre el mueble, pero en esta ocasión, le dije que debía dejárselas olvidadas en el mismo lugar, para tener ese caballo de Troya colocado sobre el mueble. Inmediatamente después, podía apreciar como obedientemente, se las quitaba y las colocaba, de manera que no ...