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El cornudo y el viejo vecino facha (Cap VII)
Fecha: 03/09/2026, Categorías: Infidelidad Autor: Domadordepalabras, Fuente: TodoRelatos
... fuese apreciable su presencia. Ahora tenía toda la escena para mí, ya podía decir que estaba en medio de aquella situación. Una butaca privilegiada. Don Ramón, se acercó a Fran y le dijo al oído algo, de repente, noté como se le cambiaba la cara, y tras una pequeña expresión de Ira, se ponía frente a la ventana, dando la espalda a todo lo que iba a ocurrir a continuación. Comprendí que don Ramón, además de manipulador, era un ser tremendamente cruel. Aquel individuo pensaba abusar de aquella mujer delante de su marido, y para mayor crueldad, aquel hombre iba a estar presente, pero no podría ver nada de lo que ocurriría. Como mucho, podría escucharlo. El colmo de la crueldad. -De modo vecinita, que has venido a darme un recado… ¿No será que querías otra cosa?- Dijo don Ramón rozando el pelo de Toñi, desde su espalda. Fran, sentía la presencia de aquel individuo a sus espaldas, mientras aquel viejo acercaba su boca y su cara al cuello de Toñi, y continuaba ...
... susurrándole al oído. -¿No será que has venido otra cosa?…- Le comentaba, mientras con su mano izquierda, acariciaba su brazo izquierdo, y esa caricia, iba bajando por su axila, por su costado, por encima de su muslo izquierdo, hasta llegar al borde de su vestido, y a continuación, introducir esa mano por el interior, de su muslo, ya libre de toda tela, hasta llegar casi a donde se juntaban sus piernas. Aquella mujer, soltó un pequeño gemido, un estremecimiento, que fue apreciado por su marido, que estaba a sus espaldas. Intentaba mirar, disimuladamente, pero don Ramón, controlaba la situación y con un gesto, señaló con su mano, diciéndole que no se le ocurriera mirar. Poco a poco, fue desabotonando los botones de aquel vestido oscuro, con flores negras y grises, hasta llegar al último botón, el del cuello, dejando toda su anatomía delantera expuesta. Su mano izquierda continuaba acariciando el interior de sus muslos, pasó por encima de sus braguitas, acariciando lentamente su monte de Venus.