-
Mis inicios y mi primera vez por duplicado
Fecha: 06/09/2026, Categorías: Transexuales Autor: Valeriasissy, Fuente: TodoRelatos
Siempre fui más bajo y delgado que todos mis compañeros durante el colegio, desde los 15 años más o menos me comenzaron a molestar porque parecía niña, además nunca me gustaron los juegos de hombres como el fútbol o los autos. En mi intimidad me gustaba usar ropa femenina y siempre que podía lo hacía. Pero no pasaba de eso, pura fantasía. Poco antes de salir del colegio mis padres descubrieron mis gustos y me significó una paliza por parte de mi padre y sus palabras jamás se me olvidaron - Cuando salgas del colegio, olvídate que tienes familia. Y así fue. Cuando salí del colegio con las mejores notas me gané una beca para estudiar gratis en Santiago. El 20 de febrero del 2015 llegue a Santiago con nada más que una mochila y unos buenos ahorros que junté más un dinero que me dio mi madre cuando se despidió de mi. Arrendé un pequeño departamento con la mitad del dinero que traía que me aseguraba al menos tener un techo durante dos meses. Estuve una semana entera viviendo sola en mi departamento antes de iniciar las clases; todos los días estuve vestido de mujer. En esa semana nació Valeria. Mi primer día de clases fue extraño, a la entrada de la universidad me pidieron mi identificación ya que no me creían que era estudiante. A penas mido 1.61 y peso 52 kilos, soy más parecido a un niño de 15 años que a un universitario. En clases no podía pensar en otra cosa más que en Valeria, era la oportunidad de dejarme llevar y explorar toda mi ...
... sexualidad. Al principio, era difícil. Me sentía sola y aislada, especialmente porque aún no había encontrado una comunidad de personas como yo en la ciudad. Pero, poco a poco, fui encontrando mi propia voz y aprendiendo a aceptarme tal como era. Mi corta estatura y mi peso ligero siempre me habían hecho sentir vulnerable, pero ahora, por primera vez en mi vida, me sentía fuerte y segura de mí misma. No iba a dejar que mi apariencia me definiera, y estaba decidida a seguir adelante y asegurarme de que Valeria tendría la vida que se merecía. A la primera semana encontré un trabajo de medio turno para ir juntando para mis gastos, aunque el trabajo era duro y cansador, me sentía orgullosa de poder mantenerme a mí misma y ser independiente. Pero, después de un largo día de trabajo, lo que realmente quería era salir y divertirme. Las noches en Santiago eran mi oportunidad de explorar mi sexualidad y conocer hombres diferentes. Me encantaba la emoción de la caza y la adrenalina de conocer a alguien nuevo. No había nada mejor que sentirme deseada y poder expresar mis propios deseos. Durante esa semana en que ya había decidido liberar a Valeria me fui de compras con el dinero que me quedaba. Dildos, unos tacos altos y otro par de sandalias con un taco más bajo, lencería, algunos accesorios y ropa (jeans, poleras, vestidos, etc). Esa semana cabalgué mi dildo todas las mañanas antes de irme a estudiar y todas las noches al volver del trabajo. Me encantaba la sensación en mi culo, y ...