-
En un verano de locos, estrené el culo a mi madre
Fecha: 07/09/2026, Categorías: Incesto Autor: Juan, Fuente: TodoRelatos
... amigos están locos por ti, sobre todo Quique. —No era él, estaba sin disfraz. Tenía que arriesgar. —Si quieres traer al pirata, desaparezco. —Sabes que nunca me acuesto el primer día. ¿Me esperas despierto? Elena se marcha pronto y me dejará en casa. Llegó en quince minutos. Le pregunté por su noche. —La fiesta preciosa. —¿Y tu pirata? ¿Sabes ya quién es? —No se descubrió pero tengo mis sospechas —dijo mirándome fijamente. —¿Crees que lo reconocerías? —No lo sé —mantuvo la mirada—. Su voz y su estilo me recordaron a alguien conocido. Me bloqueé y salí corriendo —¿No te gustó? —¡Al contrario, viví la situación más excitante de mi vida!—¿Por qué te generó ese miedo, entonces? —Me asusté de sentirme excitada....por mi propio hijo. Su confesión me planteaba la tesitura de negarlo y arriesgarme a perder su confianza, o confesarlo y arriesgarme a que me mandara a tomar por culo para siempre. Pero sobre todo, debía apoyarla, para que dejara de sentirse mal con ella misma. —Mamá yo...—traté de sincerarme, pero me veía bloqueado—. Desde mi adolescencia, me había sentido atraído por ti. Ya lo había superado pero este verano, al verte tan divertida, atractiva… y tan abierta al sexo, he vuelto a recuperar mi fantasía de joven. —Lo supe hace años, como me mirabas. Pero eso es normal. Que te atraiga cuando tienes 26 es menor frecuente. Seguramente me he dejado llevar de mi deseo de romper con el pasado e indirectamente, de castigar a tu ...
... padre y mi comportamiento ha sido excesivo. —No mami. Cualquier hombre al separarse, se descontrola mucho más que tú. Debemos aceptar la igualdad en todos los sentidos. —Alguna noche, cuando entras en mi cuarto y te quedas acostado a mi lado, estoy medio despierta. —¿Y te haces la dormida? —¡No digo nada porque me encanta, me siento protegida! —Se quedó callada y después de unos segundos, continuó—. Pero esta noche me he sentido culpable de haber disfrutado dejándome tocar por mi hijo... —dijo justificándose. Ya no tenía sentido ocultar nada. Me sentí atenazado. —¿Cómo te diste cuenta? ¿Cuándo? —Tuve alguna duda, pero cuando me llamaste Magy....Nadie más que papá y tú me llamáis así. —¿Hubieras preferido que fuera papá? —dije para provocar su risa. —Noooo. ¡Qué bobo! Su sinceridad y su sensualidad volvieron a excitarme de una manera que no podía contener y la llené de mimos y caricias. La abracé, la acaricié, la besé por la cara. —Siento no haber sido sincero mami. Pero me apetecía tanto jugar a ser tu pareja de verdad. —¿Sí? —respondió sorprendida—. Podías haber venido a la fiesta sin esconderte. —Quería ser tu pareja como Pablo. Como el chico italiano. Se quedó pensativa, sin decir nada, tenía que procesar mucha información. Saqué su pendiente de mi bolsillo y se lo mostré. —Dijiste que era el salvaconducto para llegar a ti. A cara descubierta. Te deseo mamá. Su mirada no podía catalogarla. Seria, pero no rígida. Preguntando qué ...