1. En un verano de locos, estrené el culo a mi madre


    Fecha: 07/09/2026, Categorías: Incesto Autor: Juan, Fuente: TodoRelatos

    ... polla estallaba. Recordaba que con Pablo le gustaba ser tomada con fuerza. La tomé por la cintura y la llevé contra una pared, donde la empotré. Sus piernas respondieron inmediatamente arqueándose sobre mi cuerpo mientras yo dirigía mi ariete, abriéndose paso entre sus muslos, despacio al principio, hasta acabar enterrado entero en su dilatada vagina. En cada embestida se excitaba más. Trataba de alargar el momento mientras fuera capaz.
    
    —Me encanta pirata…sigue, sigue.
    
    Cuando noté que mis piernas no me sostenían más, la llevé a la cama. En ese terreno se sintió segura y se subió sobre mí, le caía el pelo por su cara, estaba liberada, ya habíamos dejado atrás todos los prejuicios.
    
    Empezó a cabalgarme deprisa, moviendo su pelvis hacia adelante y hacia atrás, comprimiendo mi polla en su vagina, hasta que se lanzó a una galopada salvaje, desmelenada, que acabó con un grito de victoria. Cuando la oí correrse, mi fuerza comenzó a abandonarme y antes de que lo hiciera del todo, la cogí en peso, y recordando lo que disfrutó a cuatro patas con Pablo, la puse de rodillas con su cabeza sobre la mesita baja del salón. Adivinando mi intención abrió su precioso culo, separó las piernas, y me invitó a penetrarla desde atrás, con un movimiento oscilatorio cada vez más rápido. Involuntariamente mi polla se dirigió a su ano y saltó rápida.
    
    —¡Por ahí no! Sois todos iguales.
    
    Me sorprendió su comentario pero no me detuve a analizarlo. Ayudado por mis manos, se la inserté entera y ...
    ... en cuatro movimientos rápidos, se corrió por segunda vez y disfrutó de un nuevo orgasmo.
    
    —Es una locura hijo mío, pero es maravilloso…
    
    Cerré los ojos tratando de retener todo lo vivido, quizás no volviera a vivirlo en toda mi vida. Mi polla, habituada a vaginas más estrechas, entraba en ella con una facilidad desconocida. Se abrió aún más, queriendo recibir la entera.
    
    —Mmm que dura la tienes....
    
    No quería que terminara ese polvazo, después del cual no sabía si perdería a mi madre al reaccionar de lo que estábamos haciendo, pero no pensaba en ese momento las consecuencias. Luchaba por contenerme, arrastrado por sus movimientos laterales, cortando le el ritmo cuando ella me aceleraba. Noté sus temblores mientras le frotaba su clítoris con mis dedos, sin que ella dejara de reprimir sus gemidos.
    
    —Siii. Me matas., cabrón, polla y manos…
    
    Cuando la oí correrse, aceleré el ritmo de entrar y salir sin controlarme provocando que ella no bajara de la cresta de su orgasmo.
    
    —¡Córrete ya, no puedo más! —gritó de nuevo.
    
    Aún no había amanecido cuando exploté dentro de ella. Jamás había follado con una mujer tan voluptuosa. Sentí las dulces caricias de sus manos, acariciando mi polla que tan bien se había portado follando a la diosa Margarita.
    
    Quedamos los dos extasiados, tendidos uno junto al otro.
    
    —Has sido muy buen amante, cariño.
    
    —Con tantos amantes, temí que pudiera decepcionarte.
    
    —¡Nooo! Sentirte dentro de mí y saber que eras tú, ha sido increíble. Y a ...
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