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En un verano de locos, estrené el culo a mi madre
Fecha: 07/09/2026, Categorías: Incesto Autor: Juan, Fuente: TodoRelatos
... ti ¿Te ha gustado? —Me ha resultado brutal. Un sentimiento múltiple, entre morbo, sexo y prohibición que ha terminado en una explosión de pasión. —¡Menudo verano llevo! ¡Qué Dios me perdone! —sonrió acariciándome. —Te has liberado de todo... Me miró con una risa cómplice. —No del todo. ¿Te apetece seguir follando? Me extrañó porque creí que habíamos cubierto la noche. Pero no podía decirle que no. —No voy a cansarme nunca contigo. —¿Sabes? Me da vergüenza el sexo anal, no lo he hecho nunca. Sé que todos los hombres fantaseáis con eso. Este verano todos los chicos me lo han pedido —dijo con una mirada insegura. —Mami… no sé qué decir —respondí excitado por su comentario. Se levantó a su baño y regresó con una crema hidratante. —No tengo otra crema mejor —se excusó. Se sentó sobre la cama, con expresión seria. Ahora que le había descubierto su parte más pasional, no estaba dispuesta a perderla. —¿Quieres estrenar mi culito? —Eres increíble mami. Voy a hacer el mejor estreno que nadie pudiera hacer —le respondí sin acabar de creerme que me lo estuviera ofreciendo. Sin esperar más, cogió mi polla, erecta de la emoción, con ambas manos y se la metió en la boca. —Ven aquí chiquitina. ¿Vas a portarte bien? Lo vas a estrenar tú. La retiré con cuidado de ese paraíso bucal evitando que me acelerara. Quería estar muy firme para no defraudar. Ella sonrió suavemente, colocando una mano sobre mi polla y restregando una buena cantidad de ...
... crema por ella. —Quiero que vayas con cuidado —dijo frotando mi polla con toda tranquilidad Con una mirada decidida, con elegancia, se giró lentamente, se colocó de rodillas sobre la cama, dejando su culo completamente expuesto a mi merced. —Es tuyo —murmuró, con un tono de desafío. Tragué saliva, mientras admiraba su maravilloso culo frente a mí, mostrando la suavidad de sus curvas, en una visión que me excitaba brutalmente. Con cuidado, tomé un poco más de crema entre mis dedos, disfrutando de la sensación viscosa mientras lo restregaba por mi polla. Me incliné hacia ella, besando su espalda Así sus firmas tetas suspendidas sobre la vertical, acariciándolas, trazando pequeños círculos sobre sus areolas. —Eres brutal mami… —murmuré dejando que mis dedos se deslizaran por la abertura de su culo y mi polla se apretara contra su coñito. —Ve con cuidado. Su respiración se volvió entrecortada, mientras la preparaba. Mis dedos siguieron con movimientos lentos y calculados, masajeándola suavemente, introduciendo primero un dedo, luego dos conforme sentía que su cuerpo se relajaba. Mi madre dejó escapar un suspiro profundo, arqueando ligeramente la espalda mientras sus caderas se movían casi de manera instintiva contra mi mano. Giró el rostro hacia mí, sus labios curvados en una sonrisa maléfica con un matiz de desafío. —Asalta la nave de mi culo, pirata —el susurro casi inaudible de sus palabras, cargadas de deseo, me aceleró. Entendía que para ella este ...