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En un verano de locos, estrené el culo a mi madre
Fecha: 07/09/2026, Categorías: Incesto Autor: Juan, Fuente: TodoRelatos
... momento no era sólo un acto físico sino símbolo de algo mucho más profundo. Me estaba ofreciendo su culo, para que fuera yo quién recibiera su total rendición ante el sexo, al que se entregaba conmigo sin reservas. Me alcé sobre mis rodillas, detrás de ella, los cuerpos encajando perfectamente. Sujeté con manos firmes sus caderas besando su cuello con una delicadeza que contrastaba con la animalidad que sentía crecer dentro de mí. El calor que emanaba de su cuerpo me envolvía por completo. Introduje la punta suavemente, provocando un estremecimiento que nos recorrió a ambos. Mi madre dejó escapar un suspiro entrecortado, sus manos aferrándose con fuerza al cabecero mientras abría un poco más sus piernas. —Relájate, mi amor —murmuré con una voz llena de ternura. Ella asintió, cerrando los ojos mientras respiraba profundamente. Avancé mi polla lentamente, arrancándole un gemido al entrar la cabeza que no pudo contener. Mantenía una presión intensa, deteniéndome en cada avance para asegurarme de que estuviera bien. La crema ayudaba a suavizar la fricción, sus gemidos se volvieron más regulares medida que su culo se adaptaba a mi polla con cada movimiento. La sensación de estar dentro del culo de mi madre me sobrepasaba. Cada contracción de su cuerpo, cada pequeño jadeo que escapaba de sus labios era un recordatorio de cuánto le importaba y lo que estaba dispuesta a hacer por mí. —No tengas miedo, sigue —me animó moviendo su culo, marcando un ritmo que hizo ...
... que me estremeciera. Era una mujer capaz de entregarse completamente al hombre que ella eligiera. Me admiraba su rebelión contra su pasado convencional. —Eres divina mami… —jadeé, mis manos apretadas contra sus caderas, tratando de mantener el control mientras seguía moviéndome dentro de ella. Cada embestida la hacía gemir más alto, su mente perdida entre el placer físico y la conexión que compartíamos. Mi control comenzaba a desmoronarse. —Lo que es divino es sentir a mi hijo desvirgarme el culo —dijo con su cuerpo vibrando con la intensidad de las arremetidas. —También es mi primera vez mamá —le confesé. El ritmo se volvió más intenso, más frenético, las embestidas se hacían más fuertes cada vez. Podía sentirla completamente, su cuerpo agitado en una secuencia que nos llevaba al borde de la locura. Con cada empuje, mi pelvis chocaba contra las nalgas suaves de mi madre, provocando un sonido rítmico que se mezclaba con mi respiración y sus gemidos transformados en sonidos entrecortados y desesperados que llenaban la sala, marcando el ritmo de la pasión que nos consumía. —¡Sí, cariño! No pares ahora… más fuerte —gritó con su voz entrecortada pero totalmente entregada. Enredé los dedos en las suaves ondas de su cabello, tirando de él hacia atrás con firmeza. Mi único pensamiento era profundizar, llegar más adentro de mi madre para que sintiera toda mi polla. —Eres mía… —gruñí hecho un animal, sin dejar de moverme, queriendo grabar ese momento en mi ...