1. Lo prohibido es más excitante


    Fecha: 11/09/2026, Categorías: Incesto Autor: ketaba, Fuente: CuentoRelatos

    Las cosas a veces pasan sin que uno las planifique, pero aquellas cosas por ilógicas que parezcan pueden ser una experiencia inolvidable.
    
    Somos dos hermanos de una familia con un buen pasar económico, pues nuestros padres tienen un buen trabajo, papá como profesor de la universidad y mamá como secretaria de una empresa de exportaciones. Jorge mi único hermano a quien cariñosamente yo le digo Koke, es dos años mayor que yo, pero cuando sucedió esta historia, él tenía 20 y yo 18, pero eso fue hace algunos años y hoy lo quiero relatar aquella experiencia.
    
    Como de costumbre mis padres tenían muchos compromisos sociales y los fines de semana, por lo general se ausentaban de casa frecuentemente; aquel fin de semana viajaron fuera de la ciudad y mi hermano y yo nos quedamos solos, era costumbre y nos habíamos acostumbrado a esta rutina, ese sábado por la tarde como era habitual concurrí al gimnasio a practicar mis ejercicios, regresé a casa cerca de las 6 de la tarde, después de darme una buena ducha, me percaté que estaba sola en casa, ya que Jorge no se encontraba en su dormitorio, sucedía siempre así, yo sola y él saliendo con sus amigos.
    
    Me tendí sobre la cama solo con una camisa transparente que me llegaba sobre las rodillas, pero sin bragas debajo, encendí el televisor para ver un programa entretenido, pero todos los que había en ese momento eran rutinarios y aburridores. Entonces recordé que Koke siempre tenía películas en su pieza, de esas eróticas un poco fuertes ...
    ... y me fui a su dormitorio hasta que encontré una que me parecía excitante.
    
    Volví a mi pieza y comencé a mirarla atentamente, desde el principio era puro sexo, eso me fue excitando poco a poco pero igual seguí viéndola. Cuando terminó estaba demasiado caliente y tuve que ir al baño a darme una ducha fría, luego fui a la nevera saqué un poco de frutas y volví a mi dormitorio, estaba en baby-dioll y sin bragas debajo, me tapé con la sábana y seguí mirando la televisión.
    
    Debe haber sido cerca de la medianoche cuando sentó abrir la puerta de calle, por los pasos pude percibir que era mi hermano Jorge, sentí que pasó directo al baño, y al rato vino a mi dormitorio
    
    -¿qué haces hermanita?
    
    -nada… sólo miraba televisión
    
    Se acercó lentamente hasta sentarse al borde de mi cama, me di cuenta que venía con unas copas en la cabeza, lo delataba su forma de hablar entrecortado.
    
    -¿Koke que deseas?
    
    -hablar contigo hermanita
    
    -y que quieres hablar
    
    – de muchas cosas… como cuando éramos pequeños y jugábamos
    
    -pero que tiene que ver eso
    
    -tiene que ver que ahora ya no eres una niñita, te has convertido en una mujer
    
    -estás loco… ándate a tu cuarto y déjame tranquila
    
    -¿por qué me tratas de esta forma, si cuando éramos pequeños nos hacíamos cariño?
    
    -pero eso era antes… ahora es distinto
    
    -¿Por qué es distinto?
    
    -ya déjate y vete a tu cuarto
    
    -¿me estas echando? no seas malvada
    
    -ya, déjate de payasadas y vete
    
    Se acercó a mí bruscamente y hundió su boca ...
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