1. Lo prohibido es más excitante


    Fecha: 11/09/2026, Categorías: Incesto Autor: ketaba, Fuente: CuentoRelatos

    ... nunca había experimentado.
    
    -oooh… hermanita querida… tienes un culito exquisito te lo voy a partir esta noche…
    
    Se puso sobre mí… sentí que me esparcía una crema en mi ano… entonces fue cuando sentí la punta de su polla a la entrada de mi culito, era como sentir un fierro caliente y ardiendo, lo puso suavemente y comenzó a introducirlo de a poco.
    
    -oh hermanito… que rico… aaah no tan fuerte… ayyy.
    
    -cállate puta de mierda… eres mi puta y te lo voy a meter hasta el fondo…
    
    -oh… nooo… basta que me duele… nooo. aaay… Koke nooo… me estas partiendo… aaay… me partes… nooo…
    
    Koke no escuchaba mis súplicas, cada bombeada que daba, su pene se introducía mas y mas en mi culito… fue en ese momento que me estacó con fuera hasta el fondo…
    
    -nooo… aaaay… uuuf… aaah… oooh…
    
    -hermanita… eres un a puta… si una puta… te estoy partiendo tu culito… mira…
    
    -Me vengo… me vengo… oooh…
    
    -todo mi semen para ti
    
    -sí… hermanito dámelo todo…
    
    -toma… toma… puta de mierda…
    
    -me gusta que me digas puta…
    
    -si eres una puta
    
    -una puta para ti.
    
    Sentí como si le punta de su pene hubiese llegado por dentro hasta la boca de mi estómago. Allí estaba yo empalada completamente con toda la verga de mi hermano dentro de mí. No sé cuántas veces eyaculó en mi interior, solo sé que tuve varios orgasmos.
    
    Lo fue sacando lentamente y a medida que lo sacaba, iba cayendo líquido sobre mis nalgas, sentí un gran alivio cuando lo sacó completamente, pero me sentía toda rota por dentro.
    
    Se subió los pantalones y abandonó mi dormitorio, por varios minutos permanecí en silencio, tratando de recordar si lo que había sucedido había sido un sueño o una realidad.
    
    No me di cuenta a la hora que me quedé dormida, cuando desperté al día siguiente, me sentía completamente descaderada, un dolor intenso en mi culito y las sábanas de la cama impregnadas de semen y sangre. Sentí miedo y fui hasta el baño, me puse bajo la ducha y dejé escurrir el agua fría.
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