-
Mi primera experiencia lésbica (2)
Fecha: 17/09/2026, Categorías: Lesbianas Autor: Paula Paz, Fuente: CuentoRelatos
Estaba preguntándome como hacer para llamar a Claudia, la prostituta negra que había conocido por la tarde, ya que mi padre regresaría por la noche, en el momento en que el me llama desde San Pablo para comentarme que las cosas se habían complicado y se quedaría un día mas, es decir que volvería a la medianoche del día siguiente. Bingo, pensé. Justo lo que necesitaba, tomé la tarjeta y llame, me atendió Claudia, cuando escucho mi voz, me dijo: Hola bebe, ¿deseas verme otra vez? Bueno estaré contigo a eso de las 10 de la noche, antes imposible. Eran las 6 de la tarde, por lo que tenía tiempo de ir a buscar el dinero a un cajero automático, bañarme y arreglarme. Me bañe delicadamente, me rasure el coñito, me perfume, me puse una tanga que se me metía en el culo color blanca, medias hasta los muslos blancas, zapatos también blancos y un corpiño calado con puntillas blanco. También un camisón muy sexy blanco. La esperaba ansiosa, mi piel estaba roja de la calentura, deseaba tener a esa imponente negra conmigo otra vez, no podía de dejar de pensar en ella. Pedí la cena en el cuarto, algo liviano, miré un poco de televisión mientras la aguardaba. Llegó exactamente 10.00 en punto. Abrí la puerta y la vi otra vez. Me parecía mas grande que lo que la recordaba, mas alta aun, estaba vestida de un color verde agua, era ropa muy fina, era una prostituta cara, por la ropa y por lo que cobraba sin dudas. Tenía medias sobre las rodillas y falda corta, un poco mas larga ...
... que la de la tarde, tenía un corsé ajustado que realzaba sus tetas, todo del mismo color verde claro. Entró decidida, cerró la puerta, me tomó fuerte de los hombros, y me dio un beso en la boca, un beso increíble, sabía besar bien, su lengua era mágica, entrelazaba la mía con la suya, y luego me succionaba, su boca era grande, sus labios carnosos. Luego del beso me apartó rudamente y me dijo, 300 dólares mi amor, esta vez debes pagarme. Fui a buscar mi cartera y con un temblor en las manos saque el dinero y se lo entregue. Lo guardó en su bolso. Ahora mi amor, ¿qué es lo que quieres hacer?, me dijo Lo mismo que hoy, pero déjame probar tu conchita, le dije No mi amor, eso no, no creo que quieras eso, contestó Si, le dije, quiero ver tu conchita negrita, quiero chupar tus jugos, por favor, contesté resuelta. ¿Estas segura?, mira que puedes llevarte una sorpresa, me dijo dulcemente. Por favor, quiero chuparte ahora, dale, insistí. Bueno, me dijo, soy toda tuya, dijo, mientras tomaba mi cabeza y la dirigía en dirección a su sexo. Me agache un poco, la tomé de los glúteos, un momento, cuando estuve arrodillada, levanté su falda, bajé su tanguita también color verde agua, y me encontré con algo que no esperaba. Un tremendo pene negro como el carbón, y grueso, que estaba creciendo mientras salía del aprieto en que se encontraba. Me quedé congelada mirándolo, era un travestí, ahora comprendía porque no quería que la chupe, ahora comprendía su tamaño, su ...