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Mi primera experiencia lésbica (2)
Fecha: 17/09/2026, Categorías: Lesbianas Autor: Paula Paz, Fuente: CuentoRelatos
... musculatura, era un travestí hermoso. En un rápido movimiento se quito las bragas, la falda y el corsé. Solo quedó con las medias y los zapatos, era una mujer espléndida con un tremendo falo que seguía creciendo, estaba apuntando a mi, era como de 22 cm. y como de 5 cm. de grosor. En medio de su negrura se notaban las venas hinchadas. Me tomó de la cabeza y me dirigió hace el, abrí la boca todo lo que pude, y trague con dificultad la mitad de ese tremendo instrumento, la verdad es que no me lo esperaba, pero lo chupe con gusto, comencé a succionar, mi cabeza llevaba el ritmo que el imponía, estaba delicioso, con una de mis manos tome un glúteo y con la otra los huevos. Me gustaba el contraste de su cuerpo. Luego de un rato, me saca el pene de la boca, me levanta en brazos como a la tarde y me lleva nuevamente al sillón, me abrió las piernas y apoyó su falo sobre mi rajita que estaba totalmente humedecida. No por favor, no, es muy grande, me vas a matar, le dije en tono de súplica. Vamos putita, que ya me pagaste, y yo nunca dejo a un cliente insatisfecho. No, por favor, no voy a poder, no voy aaaaaaaaaaaa, ohhhhhhhh Me lo puso de un golpe hasta la mitad, fue un golpe tremendo, me sentía penetrada hasta las entrañas, mientras que veía un enorme tronco negro, largo y grueso aun fuera de mi cuerpo. Ohhhhh, nooooooo, sácala, sácala que duele, atiné a decir. Y de otro empujón me lo metió todo. Estaba todo adentro, lo sentía hasta la garganta, pensé que me ...
... iba a desgarrar, que me iba a partir en dos. Yo le pedía que me lo sacara que me dolía, pero esto parecía darle mas ánimo para seguir adelante. Me penetraba sin compasión me miraba a los ojos, y como con una sonrisa burlona, me daba a entender que seguiría adelante. Se quedó quieto un instante, yo sentía como mi conchita y su miembro latían dentro de mi, el dolor estaba pasando, de a poco, pero pasaba, y un cosquilleo de placer iba en aumento, me sentía como estaqueada por ese tremendo falo, inmóvil sometida a esa gran fuerza física, frente a mi pequeño, frágil e indefenso cuerpo. Cuando noto que ya no sufría, me tomó de los hombros, se apoyó sobre el sillón y comenzó a bombear. Con cada movimiento mi cuerpo se movía para atrás y para adelante, cada empuje era más y más fuerte, mi cabeza golpeaba por momentos el respaldo del sillón. Tenía una fuerza descomunal, con cada movimiento hacía que me bamboleara como un barrilete. Me daba y me daba y me daba. Yo ya estaba empezando a gozar. Me conmovía ver ese instrumento increíble salir y entrar hasta la mitad de mi pequeño cuerpo. Ni en mis fantasías había soñado con una pija de semejante magnitud. Ohhh… Claudia, dame, dame, dámelo. Si, putita, cómete mi falo, es grande y duro, tú me lo pones duro… Ohh… Claudia me vas a matar, es muy grueso… Ohh… no aguanto más, me corro, me corro… Ohh… me vengoo…ohh… me vengooooo… Me corrí como no imagine que pudiera uno venirse. En ese momento me sacó el pene de adentro, se ...