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Mi Chico Luis: Un Amor Inolvidable
Fecha: 20/09/2026, Categorías: Dominación / BDSM, Incesto Autor: Ericl, Fuente: SexoSinTabues30
Era nueva en la ciudad, habían transferido a mi padre por cuestiones de su trabajo y habíamos tenido que mudarnos. A Luis lo conocí en el parque de diversiones, justo en una atracción que nos llevó a un túnel oscuro, un pasaje misterioso que despertaba curiosidad y algo de inquietud. Me llamo Natalia, iba en compañía de mi hermano menor, Samuel. Dentro de la atracción, estábamos atrapados en unos vagones que avanzaban lentamente. Al entrar en el túnel, el sonido del agua nos envolvió; a nuestro alrededor, un pequeño río serpenteaba en la penumbra, reflejando las luces titilantes del exterior. No tengo palabras para describir lo emocionada que me sentía, o no sé si esa era la palabra. Estaba atrapada en una atracción muy emocionante, con la adrenalina recorriéndome el cuerpo. Era temprano; apenas habíamos llegado al parque en compañía de nuestros padres, y este era nuestro primer juego del día. Todo a mi alrededor se sentía irreal, como sacado de una película. El túnel era oscuro, pero las luces parpadeantes revelaban figuras extrañas a cada lado del pequeño río que nos rodeaba. Eran animales de mentira, esculturas viejas con pintura desgastada que intentaban parecer realistas, pero sus ojos vacíos y sus sonrisas torcidas los hacían ver aterradores. Aun así, en lugar de asustarme, me mantenían fascinada. No podía evitar mirar de un lado a otro, intentando captar cada detalle, cada sombra en las paredes húmedas y cada reflejo en el agua. Y fue en medio de ese asombro que ...
... lo vi por primera vez. Luis estaba en uno de los vagones al frente del nuestro. Su silueta se recortaba contra la tenue luz que venía del exterior, y su postura despreocupada contrastaba con la atmósfera inquietante del túnel. Llevaba una chaqueta oscura y el cabello un poco revuelto, como si el viento del parque ya lo hubiera despeinado. Parecía entretenido con el entorno, aunque no tanto como yo. En un momento, giró levemente la cabeza y nuestras miradas se cruzaron. Fue apenas un instante, pero lo sentí más largo de lo que realmente fue. Sus ojos reflejaban la tenue luz del túnel, y en su expresión había algo difícil de descifrar: curiosidad, diversión… o quizá reconocimiento. Yo no aparté la mirada de inmediato. Tal vez fue el ambiente de la atracción, la emoción del momento, o simplemente la sensación de que, de alguna forma, ese encuentro no era una coincidencia. No pude evitar seguir mirándolo, y me sentí tonta por no poder apartar la vista de él. Mi mente se llenó de pensamientos confusos y un nerviosismo extraño que no me era familiar. Pensé que tal vez él también me había visto, que tal vez algo en mí le había llamado la atención, pero rápidamente me reprendí por pensar así. No lo conocía, era solo un chico más en una atracción al azar, un rostro entre muchos. Aun así, algo en su mirada, esa mezcla de serenidad y curiosidad me mantenía cautiva. De repente, un pequeño movimiento hizo que mi hermano Samuel me hablara, y mi atención se desvió de Luis por un ...