1. Mi Chico Luis: Un Amor Inolvidable


    Fecha: 20/09/2026, Categorías: Dominación / BDSM, Incesto Autor: Ericl, Fuente: SexoSinTabues30

    ... poco a poco abandonaba el parque, vi una silueta familiar. Un chico de chaqueta oscura, con el cabello algo revuelto, mirando distraídamente a su alrededor.
    
    Mi corazón dio un vuelco.
    
    Luis.
    
    Pasé justo a su lado, intencionalmente, y quizás fui demasiado obvia. Golpeé su brazo y él volteó a verme. Me sonrió, y en ese instante sentí cómo mi corazón se detenía por un segundo antes de latir con más fuerza.
    
    —Oh, lo siento —dije rápidamente, fingiendo que había sido un accidente.
    
    —No pasa nada —respondió él con una voz tranquila, pero con un brillo divertido en los ojos—. Aunque… creo que fue a propósito.
    
    Me quedé helada. ¿Tan obvia había sido? Me mordí el labio, sintiendo cómo el calor subía a mis mejillas.
    
    —¿Yo? Para nada —solté una risa nerviosa—. Solo… el parque está muy lleno.
    
    —Sí, claro… —dijo él, sin dejar de sonreír—. Te vi en la atracción del túnel, ¿cierto?
    
    Mis ojos se abrieron un poco más. ¿Se había fijado en mí?
    
    —¿Me viste? —pregunté, intentando sonar casual, aunque por dentro sentía que mi pecho explotaba de emoción.
    
    —Sí. Bueno, en realidad, me viste tú primero —dijo, inclinando ligeramente la cabeza—. Noté que estabas mirando mucho a tu alrededor, como si buscaras algo.
    
    O alguien, pensé.
    
    —Solo… me gusta observar los detalles —dije, encogiéndome de hombros—. Ese túnel tenía muchas cosas raras.
    
    —¿Como los animales aterradores?
    
    —Exacto. Aunque no me asustaron, me parecieron más fascinantes que otra cosa.
    
    Luis asintió, ...
    ... cruzándose de brazos con un gesto pensativo.
    
    —Entonces, te gusta lo extraño.
    
    —Supongo que sí —respondí, con una pequeña sonrisa—. ¿Y tú? ¿Te gustan los parques de diversiones?
    
    —Sí, pero más que las atracciones, me gusta la gente que viene aquí. Es curioso ver cómo reaccionan, cómo gritan en la montaña rusa o se asombran en los juegos de terror.
    
    Lo miré con interés. No era la respuesta que esperaba.
    
    —Así que tú también eres observador.
    
    —Podría decirse.
    
    Hubo un breve silencio. La multitud pasaba a nuestro alrededor, las luces de neón parpadeaban, y yo no podía creer que realmente estaba hablando con él.
    
    —Soy Natalia —dije, estirando la mano.
    
    Él la tomó con suavidad, pero su agarre era firme.
    
    —Luis.
    
    Un pequeño escalofrío recorrió mi espalda. Decir su nombre en voz alta lo hacía sentir más real, más cercano.
    
    —¿Viniste con tu familia? —pregunté, queriendo alargar la conversación.
    
    —Sí, pero creo que ya están listos para irse. Y tú, ¿también te vas?
    
    Asentí con un leve suspiro.
    
    —Sí. Es una lástima, me hubiera gustado seguir explorando el parque.
    
    Luis me miró por un momento, como si estuviera considerando algo. Luego, con una media sonrisa, dijo:
    
    —Bueno, si alguna vez quieres explorar otra cosa, podríamos… no sé, buscar algo extraño juntos.
    
    Mi corazón se aceleró. ¿Me estaba invitando a salir?
    
    —¿Algo extraño, eh? —respondí, intentando sonar tranquila—. Suena interesante.
    
    —Entonces, tal vez nos volvamos a ver.
    
    —Tal vez —dije, sin ...
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