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Mi Chico Luis: Un Amor Inolvidable
Fecha: 20/09/2026, Categorías: Dominación / BDSM, Incesto Autor: Ericl, Fuente: SexoSinTabues30
... hizo dar la vuelta, ahora me encontraba frente a la pared y sentía sus ojos en mi cola cubierta únicamente con mis bragas. Se acercó y desabrochó mi sujetador, dejándolo caer al suelo. Pasó sus manos por el frente y palpó mis pezones, estaban duros y su toque me hizo estremecer de nuevo. Apretó ligeramente cada uno de mis pechos y se apartó, las dudas sobre mi cuerpo infantil me hicieron pensar que no le habían gustado. Pero rápidamente sentí como tomaba por ambos lados mis bragas y me las bajaba, ayudé levantando una a una mis piernas para que estas cayeran también al piso. Yo no me resistí en ningún momento. Mi respiración se volvió más rápida y superficial, voltee mi rostro por un instante para buscarlo por encima de mi hombro. Él debió percibir que mis ojos, como los de él, también ardían de deseo. Sentí una de sus manos en mi cola, acaricio ambas manos con suavidad y con una lentitud que me hizo cerrar los ojos. Luego sentí como su mano bajaba por el canal de mi cola, bajaba y bajaba sin detenerse hasta encontrar mi vagina. Cuando sentí su mano en el punto más importante de mi intimidad solté un suave gemido, arqueé mi cuerpo ligeramente hacia su toque de manera automática, lo cual fue reflejo de la invitación que le hacía a que me siguiera tocando. Mis piernas también se abrieron ligeramente, dándole un acceso más fácil a sus pretensiones. Sentía como mi vagina se humedecía y sentía como si se abriera ante su toque, era increíble esa sensación y maravillosa. Mi ...
... respiración se aceleró a medida que este nuevo placer recorría mi cuerpo. Mis caderas comenzaron a moverse ligeramente, buscando más contacto de su parte. Sentí una pausa en sus movimientos, lo busqué con la mirada y vi que se había arrodillado a mis espaldas, abrió mis nalgas con ambas manos y metió su cara en la mitad, arqueé aún más mi espalda para facilitar su tarea. Cuando sentí su lengua sobre mi vagina jadeé fuerte, mis manos agarraron con firmeza el barandal que estaba frente a mí, fue lo único que impidió que en ese momento cayera al piso. Cada sensación nueva que sentía mi cuerpo era mejor que la anterior y ahora con su lengua acariciando mi vagina me sentía en el paraíso. Escuchaba sorbos de su parte, como si estuviera tomando algo de mi interior y quizás era exactamente eso, porque podía sentir lo mojada que me encontraba y me generaba una extraña sensación de placer saber que todo estaba terminando dentro de su boca. Cada vez gemía más fuerte. Y Como cuando lo hacía con su mano, ahora mis caderas se movían sobre su cara, buscando más fricción. Mi cuerpo temblaba casi con violencia, acercándome a algo que en ese momento desconocía. Sentí que había pasado una eternidad que concluía con una deliciosa sensación, mi primer orgasmo, nunca había sentido algo tan rico y placentero. Él separó su boca, pero no se alejó, volvió a colocar su mano, pero esta vez observaba desde abajo, yo no podía negarme a nada de lo que él quisiera hacerme. Metió dos de sus dedos en mi interior con ...