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Mi inquiilino estrena mi ano en mi cumpleaños
Fecha: 21/09/2026, Categorías: Anal Autor: DonaYY, Fuente: TodoRelatos
... si había pasado algo con mi novio, yo solo le dije que había tenido una emergencia y que después nos veríamos en el departamento. Pensé que si tenía alguna intención con eso lo desanimaría. Para cuando llegamos al estacionamiento de la unidad habitacional se apresuró a abrirme la puerta y ayudarme a bajar, pues según él me veía algo tomada. Ahora creo que lo hizo para poder ver mejor mis piernas. Al llegar al edificio, teníamos que subir las escaleras para llegar a su departamento, entonces me dijo: -Suba usted primero, así cuido que no se vaya a resbalar o a caer. Al llegar al departamento, dijo que aprovecharía para entrar al baño. Mientras el salía, y sin pensar lo que pasaría después, decidí sacar una botella de vino y me serví una copa mientras me fumaba un cigarrillo, me senté en una silla del comedor sin quitarme el abrigo. -¿Se siente bien? - me preguntó cuando salió del baño. -Si, solo que se me antojó una copa, pero cuando me la termine me cambio y ahora si nos vamos a casa de mi mamá. -¿Le molesta si me sirvo un poco de vino para acompañarla? -Claro que no, si quiere tome una copa de la cantina - acepté Se levantó por el vaso y después se sirvió un poco de vodka y se sentó también en la mesa frente a mí. -Me regala un cigarro - agregó -Si, está bien Yo no dejaba de fumar. Al poco rato cuando se terminó el contenido de su vaso, sin preguntarme me sirvió un poco más de alcohol. -Quiero que brindemos por el cumpleaños de una mujer ...
... tan bella como usted – me dijo. -Gracias – le respondí, sorprendida y apenada por el piropo. Bebimos todo el vino de un solo trago, entre eso y el humo del cigarro empecé a marearme más. El taxista lo notó así que sin darme oportunidad me propuso poner algo de música, prendió el estéreo y puso un disco de bachata que estaba sobre el librero. Subió el volumen y me pidió que bailáramos para que se me bajara el efecto del alcohol. No sé si por lo enojada que aún estaba con mi novio o el alcohol, acepté poniéndome de pie. Total, sólo sería un baile y mi novio no se enteraría. Mi inquilino se apresuró a quitarme el abrigo. Entonces noté como la mirada de G recorría todo mi cuerpo, algo apenada pensé en negarme, pero sin darme oportunidad me tomó entre sus brazos y a pocos minutos ya me hacía girar al ritmo de la música. -Qué bien baila – dijo, luego agregó - que bonitos se ven sus pies siguiendo el ritmo de la música - a pesar de las plataformas, mi cabeza apenas llegaba a su barbilla, pues como dije antes soy chaparrita. En eso estábamos cuando terminó la canción y entonces le dije: -Voy a cambiarme, espero que todavía quiera llevarme a casa de mi mamá. -Claro que sí, pero qué le parece si antes tomamos un último vaso de vino sentados en la sala. -Está bien, aunque es un poco tarde y mañana usted irá a trabajar – dije tratando de no ser grosera. -No se preocupe, ya estoy acostumbrado – contestó. Sin poder decirle nada, pues ya era tarde y no quería ir ...