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Mi inquiilino estrena mi ano en mi cumpleaños
Fecha: 21/09/2026, Categorías: Anal Autor: DonaYY, Fuente: TodoRelatos
... en un taxi desconocido, acepté y nos sentamos en la sala. Don G me estaba sirviendo cuando sin querer derramó un poco de vino sobre mis muslos, y antes de que pudiera reclamarle, tomó una servilleta y empezó a secarme. Al sentir sus manos sobre mis piernas sentí que le temblaban. -No se preocupe ya después las lavo - agregué Sirvió un poco más de vino en las copas y dijo: -¿Me acompaña con un hidalgo? por el gusto de habernos conocido y permitirme bailar con usted. Acepté, pero cuando alzábamos los vasos, volvió a derramar un poco más de vodka, esta vez mojando mis pies por encima de las sandalias. Las pantimedias se pusieron rojas por el vino. En eso tomó otras servilletas y se agachó para secarlos. Esta vez sentí mucho placer al sentir sus rudas manos en mis pies. De pronto tomó mis pies y los subió sobre el sillón. -Perdón, pero es que, así es más fácil secarlos - vi que su cara se enrojecía al ver y sentir como sus manos acariciaban la lycra de mis pantimedias con mucha lujuria -luego agregó. -Tiene unos lindos pies, se ven muy bellos con las pantimedias mojadas y sus deditos con las uñas pintadas de barniz rojo. Sus manos los acariciaban y apretaban con algo más de fuerza, sin querer soltarlos. Reí de nervios y también porque sus manos me hacían cosquillas: -Ay, señor G no es necesario, de verdad yo las lavaré después – mis dedos se movían por debajo de las correas de las sandalias al sentir sus manos. – nos fumamos un cigarro – agregué. ...
... Como estaban sobre la mesa, se levantó por ellos, lo que aproveché para bajar mis piernas del sillón. Mientras fumábamos noté que no dejaba de ver mis piernas, mientras sonaba otra bachata más movida, de improviso le dije: -Voy a cambiarme para quitarme las pantimedias ¿Qué le parece si ahora si nos vamos a casa de mi mamá? -Bueno, pero ¿qué tal si bailamos esta última canción? - entre lo tomada y excitada que estaba al haber sentido sus manos en mis pies, no me negué por lo que nos pusimos a bailar. Esta vez don G no ocultó su deseo y empezó a acariciarme por encima del vestido, por lo que mis senos casi se salían por el escote. Me tomó por las caderas y entonces me dijo: -Qué bien baila, señora Y – sin saber por qué, le di un beso en la mejilla. Entonces me besó en la boca y puso sus manos sobre mi espalda sin dejar de bailar. Sentí como sus manos acariciaban mis hombros para luego bajar delicadamente los tirantes del escote de mi vestido descubriendo mis pechos con sus p3z0n3xs encendidos por el frío y por la situación. Traté de subirme el escote, pero tomó mis manos colocándolas en su cuello, mientras seguía besándome. Traté de separarlo, pero él no dejaba de abrazarme, así que solo le dije. -Señor G, hace frío, mis pantimedias están manchadas y además mi novio puede venir al departamento. Él es muy celoso, mejor ya vámonos a casa de mi mamá Pero su boca ya se deslizaba acariciando mi cuello hasta llegar a mis rubios pechos, mientras al ritmo de la ...