1. La amiga de mi prima (2/2)


    Fecha: 23/09/2026, Categorías: Incesto Autor: MarthaKC, Fuente: CuentoRelatos

    ... padres están muertos ¿eh? Han llegado a las 7 de la mañana… para que luego digan…
    
    Hice una mueca simulando una sonrisa y me quedé callado. Ella se sirvió otro café y se sentó a mi lado.
    
    –Estoy cansada de estar en el pueblo, primito. –dijo soplando la taza de café.
    
    –¿Por qué? Aquí es todo tan verde, tan puro. No hay prisas… la gente es acogedora… vivir en una gran ciudad te priva de estas cosas.
    
    –Exactamente por eso, no quiero que la gente sea tan “acogedora”. No puedo hacer nada sin que se entere todo el pueblo. Quiero irme a estudiar una carrera, sentirme libre.
    
    –¡Vente a Madrid! A nuestra casa ¿Por qué no? Al menos una temporada mientras te aclaras. ¡Mis padres seguro que están encantados!
    
    –Suena bien, primito.
    
    Me miró con unos ojos que jamás le había visto. Se le iluminaron al mirarme a mí.
    
    –Pero dejemos de hablar de mí. ¿Qué tal te fue ayer con Lucía? ¡Cuéntamelo!
    
    –Pues me quedé a medias… cuando más excitado estaba, paró y se fue…
    
    Se rio a carcajadas.
    
    –Ya lo sé.
    
    –¿Cómo?
    
    –Sí. Al terminar me lo contó todo por teléfono.
    
    –No os guardáis secretos por lo que veo…
    
    –¡No! Nos lo contamos todo. Con todo lujo de detalles. Y por eso sé que esta noche quiere terminar lo que empezasteis. Esta vez te dejará a gusto. Por lo que parece estáis empatados en orgasmos, ¿verdad?
    
    –Visto así…
    
    El último día de fiestas en Sierraniebla comenzó sus actos con la misa patronal a las 12 de la mañana a la que tuvimos que asistir todos (algunos ...
    ... obligados) para después ir a comer al restaurante (el único del pueblo) en donde nos tomamos una enorme paella. Entre todos dejamos la paellera limpia.
    
    El calor apretaba de nuevo esa tarde, y decidí esa tarde dormir un poco. Ya no estaba tan nervioso y pude descansar a pierna suelta durante mi siesta.
    
    Nuestros padres estaban medio zombis, pero estaban decididos a terminar la última noche bailando. Se fueron y nosotros tras ellos.
    
    Nos tomamos algo en la barra improvisada de la plaza. Los amigos de Sara no aparecían.
    
    –Estarán reventados. Mejor vámonos a casa, primito. Lucía me ha dicho que aparecerá allí directamente.
    
    Regresamos y cumplimos el ritual por última vez.
    
    Dos golpes. Venda. Desnudo. Cama. Entra…
    
    Esta vez no me ató, se tumbó a mi lado y me besó con fervor. Con su mano dirigió la mía para que la masturbase. Con mis dedos recorría toda su vagina distribuyendo uniformemente sus fluidos a lo largo de su coño, introduje mis dedos medio y anular varias veces con suavidad mientras en mi oreja escuchaba directamente sus gemidos que penetraban calientes a través de su aliento. Noté cómo se corría: su mano apretó mi pecho mientras la intensidad de sus suspiros aumentaba. No se pudo contener y abrió la boca para soltar un “aaahhm” al ritmo que su cadera se movía y frotaba contra la mía.
    
    Tocó mi turno. Se situó entre mis piernas y comenzó suavemente a descapullar mi polla, dejó caer saliva encima y se puso a lamerla.
    
    ¡Era la primera vez que me la mamaban! Se ...