1. LNE (7). Noche de fiesta


    Fecha: 26/09/2026, Categorías: Grandes Series, Autor: Schizoid, Fuente: TodoRelatos

    ... placer rozaba el vértigo, la música del gimnasio cambió abruptamente a una versión remix de “La vaca lechera” en clave de meditación guiada.
    
    Cristina rio, sin frenar el ritmo, agradeciendo la distracción para prolongar el placer.
    
    —El DJ no quiere que esto sea fácil.
    
    —El DJ no sabe con quién se mete —dijo él, incorporándose lo justo para morderle el cuello.
    
    El orgasmo fue doble. Simultáneo. Sudoroso. Silencioso. Como una verdad que no se puede decir, pero que deja marcas. Ella se desplomó sobre él, como una marioneta a la que hubieran cortado las cuerdas, y los dos trataron de recuperar la respiración y la compostura durante un par de minutos. Después, el cuerpo a medio vestir de Cristina rodó a un lado, y ambos se quedaron tumbados sobre las colchonetas, respirando lento.
    
    —¿Y ahora? —preguntó él.
    
    —Ahora vuelves conmigo al gimnasio. Me sirves más vino que esté aceptablemente frío. Y fingimos que solo hablamos de reciclaje afectivo.
    
    —¿Y mañana?
    
    Cristina le acarició el pecho con un dedo, dibujando un espiral.
    
    —Mañana somos dos adultos que compartieron algo inevitable. Un desliz.
    
    —¿Un desliz? —preguntó él.
    
    —Un poema físico —corrigió ella.
    
    Y con eso, se vistió. Salió del pasillo con paso firme, dejando a César entre colchonetas, polvo añejo, sudor nuevo y confusión.
    
    ***
    
    En el gimnasio ya se palpaba el susto, la decadencia y la notoria incoherencia de adultos que han pasado de sobra su hora de dormir habitual. Pilar, sentada en una silla ...
    ... decorada con cintas doradas y globos que empezaban a desinflarse como los ánimos después de la euforia, miraba a su alrededor con una copa de refresco en la mano y la frente ligeramente roja por el impacto del matasuegras.
    
    César se le acercó con su sonrisa habitual de “yo no fui, pero si lo fui, fue sin querer”.
    
    —¿Así que esto es jubilarse de la AMPA? —dijo con tono de conversación de ascensor—. ¿Dan pensión o algo?
    
    Pilar soltó una carcajada seca, cansada pero auténtica.
    
    —¿Pensión? Esto es más como cuando sueltan a un animal del zoológico y le dicen: “venga, a buscar comida solo, mucha suerte con los depredadores”.
    
    —¿Pero no era tu cumpleaños?
    
    —Lo era, sí. Aquí todo se malinterpreta y nadie lee los correos del grupo. La última vez confundieron una merienda de bienvenida con una intervención familiar para el padre de Lucas.
    
    Justo entonces, Eduardo se acercó con su aire de víctima de su propia torpeza.
    
    —Pilar… —dijo, estirando las sílabas como un político en campaña—, me gustaría expresar mi más sincero arrepentimiento por haberte golpeado con el matasuegras. Aunque, por otro lado, hemos confirmado que ni mata, ni es solo para suegras, así que en cierto modo deberíamos alegrarnos.
    
    Pilar lo miró fijamente, tomó un sorbo de su bebida y respondió:
    
    —Mi hija tiene quince años, así que espero no ser suegra hasta dentro de mucho. Pero tú, Eduardo, llevas un máster completo en ser un cretino, y parece que te han dado matrícula de honor.
    
    Cristina soltó una ...
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