1. La hermosa amiga de mi sobrina (parte 2)


    Fecha: 10/10/2026, Categorías: Sexo con Maduras Autor: Montes Federico, Fuente: CuentoRelatos

    ... educación no le permiten abrirse”.
    
    Y el tema no volvió a mencionarse hasta que llegó el cumple de Caro y quedamos en hacer una fiesta en mi departamento con Gloria, el marido y Pamela (los únicos enterados de lo nuestro). Cociné una bondiola a la cerveza negra, papas Hasselback y un flan casero de postre. Las amigas trajeron la torta y las bebidas, pasamos una linda tarde de sábado que se prolongó hasta después de la medianoche con el marido de Gloria preparando tragos (era un capo en eso). Ya casi de madrugada, Gloria y el marido se fueron en un taxi (no estaban para manejar) y Pamela se durmió en el sofá, bastante borrachita, la arropamos y nos fuimos a dormir.
    
    A la mañana siguiente golpearon la puerta del dormitorio y apareció Pamela con una bandeja trayendo un desayuno completo para los tres que dimos cuenta ahí mismo en la cama. Pamela estaba con la pollera cortita con la que había venido y una remera sin nada debajo lo que permitía que sus pezones se marquen y se muestren paraditos. Era imposible no ver como me comía con los ojos. Yo esperaba que Caro no se enoje. Cuando se fue a llevar la bandeja con los restos del desayuno, Caro me miró y dijo:
    
    -“Erni, o la invitamos a coger con nosotros o no tiene que venir más, le va a hacer mal desearte tanto”.
    
    -“¿Y vos que preferís de las dos opciones?”, le pregunté extrañado de la naturalidad con que lo dijo. “¡¡No, no!!”, la interrumpí antes que conteste. “Andate con ella a la cocina y decidílo vos. O le decís que ...
    ... se vaya o venís con ella”.
    
    -“¿En serio?”.
    
    -“Carito, sabes que me gusta el sexo y no entiendo la monogamia ni que alguien me pertenezca. Vos me gustas mucho y te quiero siempre en mi cama. Pamela es una linda piba. La pregunta es: vos ¿qué queréis? Porque esta situación la armaste vos, no yo. Bueno, ahora decidí como sigue. Pero, si la incorporas, explicale bien como funciona lo nuestro”.
    
    Me miró sería un rato, se levantó y salió del cuarto. Tardó media hora en volver llevando a Pamela de la mano. La morochita iba retraída, ruborizada y con la cabeza gacha, pero no se resistía. Las dos llegaron al pie de la cama y Caro se sacó la remera, la bombacha y se acostó en la cama. Sacó las sábanas para dejarnos destapados y a la vista de Pamela y fue derecho a lamer mi pija. Yo levanté un brazo y le ofrecí la mano a Pamela. Tardó un rato en aceptar y se sentó a mi lado mirando a Caro como me mamaba. Suavemente le saqué los lentes y la remera.
    
    -“Sos muy bonita Pame”, le dije mientras la acariciaba “¿Puedo besarte los pechos?”, le pregunté.
    
    Ella asintió y me dediqué a lamerle las tetas, besarle los pezones y acariciarla. De a poco iba aflojándose, la recliné para abrazarla y la besé. Me dio un fuerte abrazo y siguió besándome mientras la acariciaba toda.
    
    -“¿No querés reemplazarla a Caro?, le pregunté. Ella dudó, pero Caro se levantó y tomándole la cabeza la llevó a que me chupe mientras se sentaba a mi lado. Nos quedamos los dos viéndola lamerme con los ojos cerrados ...