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Juegos del deseo - Ammy - Cena familiar 08
Fecha: 14/10/2026, Categorías: Incesto Autor: Jane Cassey Mourin, Fuente: TodoRelatos
... quien no congeniabas, pero no podía irme de este mundo con tal clase de secreto que por años me estuvo carcomiendo por dentro, porque siempre quise que mis hijos supieran la verdad, porque sé que siempre te sentiste diferente de tu… de Jonathan y de tu hermano, y necesitaba que supieras por qué te sentías así, que tuvieras una explicación de que mi marido siempre hubiera amado más a Chris de lo que te amó a ti. Sé que suena cruel y egoísta que por una inquietud mía te provocara el que probablemente será el dolor más grande que jamás hubieras sentido, pero tenía que hacerlo, porque no podía irme de este mundo sin que lo supieras ni… - ¡Eres una puta! ¡Eres una maldita ramera! - gritó Eliot después de escuchar aquella historia y saber que aquel que creyó que era su padre, no era más que un pobre incauto a quien logré engañar para hacerse cargo del hijo que tuve con un patán que no quiso hacerse responsable, a quien no le importó su hijo en lo más mínimo. La sala se consumió de nuevo en el silencio, mientras mis ojos y los de Eliot permanecían conectados por una fuerza invisible que no me dejaba desviar la mirada, que me hacía permanecer callada, temiendo la ira y el odio que pude ver en la oscura expresión de mi hijo. - Qué dramática y conmovedora historia - intervino Gacy, burlándose, sonando tan cruel como lo hizo en todo momento desde que aquel juego inició - pero el juego debe continuar, así que, Bertha, mi querida y admirable estafadora, es tu turno de lanzar un ...
... desafío, cariño, te sugiero que tengas cuidado, que lo pienses con detenimiento, porque si bien Eliot no parece tener buenas intenciones, tampoco creo que Chris las tenga, mira nada más esa cara, mira la forma como te está viendo, pareciera que él fuera el bastardo y no el imbécil de su hermano - expresó, dejando salir al final una estruendosa carcajada, antes de que mirara a Chris, cuya expresión irradiaba ira y decepción por todos lados, una actitud que entendía muy bien de dónde provenía, pues él amaba a su padre con todo su corazón y tenía claro que no lo haría muy feliz saber que Jonathan vivió engañado durante una gran parte de su vida. Pensar en el desafío me hizo entender que no tenía derecho de privar a mis hijos de la posibilidad de desquitarse de lo que hice, porque más allá de pensar que merecía cualquier cosa que quisieran hacer conmigo, creo que desde alguna parte de mi alma necesitaba que me castigaran de alguna manera, como para sentir que el daño había quedado reparado, como para lograr un equilibrio que me permitiera estar en paz conmigo misma y con mis hijos, razones por las que, lejos de lo que hubiera hecho una mujer sensata, decidí no escoger a ninguno de mis hijos para que jugara a los dados conmigo, a pesar de creer que no la pasaría bien si llegaba a caer en las manos de cualquiera de esos hombres que me miraban con desprecio y un sentimiento que era cuando menos muy cercano al odio. - Ximena, la desafío a ella - expresé, con la voz entrecortada, ...