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EsposasPerfectas.com - Cap 10
Fecha: 28/10/2026, Categorías: Transexuales Autor: maria sol, Fuente: TodoRelatos
... cuerda dorada me elevara desde mi coronilla, logrando que cada paso contenga la gracia del ballet, la suavidad de unplié, el equilibrio de unarabesque contenido, y la cadencia de unport de bras. Repiten mis tutoras una y otra vez a modo de mantra, el aprendizaje es penitencia, repetición, correcciones, purga de las torpeza, hasta que el caminar se transforme en rezo de la esposa a su marido. Afortunadamente cuando el sol cae, las correcciones van dejando espacio a tenues aplausos. Lo aprendido se me hace habito, logrando que como esposa ya no camine, sino flote, similar al paso de una novia que se encamina al altar. El eco de los tacones sobre la grava aún resuenan e mis oídos, ellos parecen marcar un ritmo litúrgico. Finalmente en mi caminar se une la disciplina estricta de una modelo, con la espiritualidad y gracias de una bailarina, resaltando la firmeza en la línea, suavidad en la cadencia, misterio y sensualidad en mi mirada enmarcada por mi dulce sonrisa. Odette toma la palabra para finalizar la sesión vespertina de educación — Muy bien Madame Duchesse, debo felicitarla, hoy ha sido un gran día para todas nosotras e incluso para usted, veo que ha logrado comprender y cerrar el ciclo inicial requerido para su educación, en donde – primero es la obediencia y humildad, como novicia de los pasos, – después la encarnación de la esposa, como sacerdotisa de la gracia y seducción, – y al final, la trascendencia de la perfección, como reliquia viviente. — El ...
... arte de caminar ya sera para usted Madame Duchesse Saint Germian Moreau una necesidad y postura obligatoria, a partir de hoy serále ayude a destacarse en su rol y estatus de esposa perfecta. — Si le parece bien Madame, podemos dirigirnos a la terraza para tomar el Té, y todas descansar, sobre todo usted que de seguro sus doloridos pies lo requieren. Sentadas ya en la terraza viendo el sol caer y desear ocultarse las 4 damas disfrutan de una tertulia, conversando cosas banales y cotidianas de mujeres en forma distendida, mientras las tutoras toman notas mentales de correcciones que con la llegada del nuevo día comenzaran a trabajar y corregir. En determinado momento de la tertulia sin nadie percatarse mi marido llega tomándonos por sorpresa a todas, se sienta a mi lado, toma mi mano y la besa, cosa que agradezco con una sonrisa dulce, guardando silencio, no solo por respeto, sino también en forma de agradecimiento y devoción. — Disculpen Señoras, podrían dejarme a solas con mi esposa por favor. Vuestro trabajo por hoy ha terminado. Muchas gracias, ella les espera mañana temprano tal cual lo convenido. Sin mediar respuestas las tres se levantan de sus asientos y con un gesto propio de una dama, se retiran de nuestras mesa. Al verlas alejarse, un silencio suave y cómplice se instala entre nosotros. Solo el murmullo distante de las fuentes y el canto de los pájaros al atardecer acompañan la escena. Mi marido no me suelta la mano; al contrario, la acaricia con ...