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Mi niño novio II
Fecha: 29/10/2026, Categorías: Gays Autor: Cairo, Fuente: SexoSinTabues30
Por fin iniciábamos la vuelta, esta vez solos mi Jairo y yo, tenía que pensar rápido nos esperaba ese callejón oscuro y no volvería a tener una oportunidad mejor de enamorar a mi pequeño niño. Así que apenas nos alejamos unos metros de la casa de mi amigo, me detuve para abrocharme las zapatillas. ¡Espera! Le dije, dame un minuto, deja fumarme un cigarro. Así nos retiramos para apoyarnos en un árbol en el espacio que quedaba entre éste y un murete de piedra, muy resguardados en la ya resguardada oscuridad. ¿tú me conocías? Le pregunté. Sipo, estás en la escuela, te he visto varias veces, me dijo. Yo también a ti, siempre te miro, eres un niño muy lindo… él se rio nervioso, avergonzado. “No tengas vergüenza, no tiene nada de malo que seas lindo y que otros hombres se den cuenta… y que le gustes” el miraba el suelo, pero de reojo levantaba la vista para mirarme, así que estiré la mano y tomé su carita con cuidado, muy suave. Era el primer contacto con esa piel tan rica, que sentí un escalofrío que me recorría y que hacía explosión en mi pene, que estaba ya durísimo y llegaba a doler de apretado contra la tela de mis jeans. Jairo estaba muy callado, pero no había amago de rechazo, así que siguiendo con mi plan de seducción, quise pasar a algo más de piel, de contacto, así que con suavidad lo atraje hacia mi y él se dejó, hasta tenerlo pegado a mí, su cabeza quedó a la altura de mi pecho y mi pene henchido sobre su panza (guata decimos por aquí) Lo apretaba fuertemente, pero ...
... sin forzarlo. Levanté su cara y me agache hasta besarlo en la frente, se quedó quietito, así que acerque mi boca a sus labios y lo besé tiernamente, él los entreabrió permitiendo que mi lengua sintiera la suya, sintiendo como todo su cuerpecito se estremecía. Yo estaba en la gloria, Jairo estaba entregado y dispuesto a mi amor. Él me abrazaba sin yo pedírselo, tomé una de sus manos y sin oposición la guie a mi pico, la puse sobré el y ejerciendo algo de presión le dije mira como me tienes de tanto que me gustas ¿yo te gusto también? Me respondió solo moviendo la cabeza, así que de un empellón lo levanté quedando frente a frente superando la diferencia de altura, al estar sus pies colgando, intuitivamente cruzó sus piernas a mi cintura, quedando mi pico rozando su penecito que se sentía durito también, puse mis manos en su trasero al tiempo que le decía al oído “me tiene loco tu potito tan rico” el contacto de algunos de mis dedos en el hoyito de su culito sobre la tela de su pantalón hizo que mi niño pegara un respingo, por las cosquillas que se sienten en un culito virgen. Nos besábamos ya con mucha más soltura, así que en un respiro le dije si quería ser mi novio como un secreto entre nosotros y nuevamente asintió con su cabeza y con una sonrisa picara que iluminaba su carita de niño. ¿Quieres? Insistí y esta vez obtuve un sí desde su vocecita susurrada ¿Me besarías mi pene, mira que me duele donde lo tengo tan apretado? Entre novios es normal hacerlo, rematé. Soltándolo ...