-
Cambio de Vida I
Fecha: 01/11/2026, Categorías: Transexuales Autor: Susana hoty, Fuente: TodoRelatos
... y por lo visto alguien notó ese detalle. El Tío que todos querían de padrino, al final del día todos estaban en una parrillada y yo estaba fascinada viendo el paisaje nocturno, como ya dije me gusta mucho la fotografía y mis fotos favoritas son los paisajes, entonces escuché unas pisadas en la tierra detrás de mí, ahí estaba mi tío, lo llamaremos Roberto, o simplemente Rob, de bigote poblado, muy alto, 187m, venía vestido con una Bermuda roja, sin playera, su pecho era peludo, una panza no muy prominente, producto de beber cerveza, fumando un puro y una botella de cerveza, y siempre con su sombrero puesto, me vio sentada en una piedra, alejada de la luz, y entonces me dijo: — ¿Qué haces tú solo aquí? —Buenas noches señor tío, me gusta ver el paisaje cuando venimos, y de noche se ve muy bonito. —Es cierto, se ve bonito, dime ¿Qué cosas te gustan? —Ah pues, me gusta ver el paisaje, bailar, cantar, dibujar, y creo que ya. —Ponte de pie déjame verte. —dijo mi tío, yo obedecí porque mi tía abuela nos tenía bien dicho que lo que pidiera un tío se debía hacer de inmediato. —Da la vuelta. Yo hice lo que pedía, no entendía lo que pasaba: —Quítate la ropa. — ¿La… la ropa? —Sí, quítate la ropa. — ¿Toda la ropa? ¿Aquí? —Me escuchaste bien. No había de otra, así que tome el elástico de mi bermuda, y lo baje al suelo y lo coloque en la piedra donde estaba sentada, luego me quite la playera sin mangas qué traía, y por último el traje de baño que aun ...
... traía puesto, estaba muy nerviosa, y mi tío lo notó de inmediato: —Te da vergüenza estar sin ropa ¿Cierto? —Un poco, pero me da vergüenza estar sin ropa si un hombre me ve. — ¿Por qué? —No lo sé. Mi tío dejó su cerveza en el suelo, y sin preguntar se quitó la bermuda, su verga estaba enorme y eso que aún estaba dormida, yo jamás había visto una verga qué no fuera la mía, pero la mía era diminuta y yo era lampiña, ni siquiera había visto la de mi padre, era la primera verga que veía en mi vida: —Acércate. —dijo y me acerque a él. —Ahora agárrala con tus dos manos, y mueve las manos despacio de atrás hacia adelante. Mis manos tomaron ese trozo de carne caliente y palpitante, seguí las instrucciones de mi tío sobre cómo hacerlo, y de pronto no lograba abarcarla con las manos, era muy gruesa, y mi tío parecía disfrutarlo mucho, se fue a sentar en la piedra y me dijo que me pusiera de rodillas frente a él, y que continuará con lo que hacía, pero en cierto momento me dio una indicación completamente diferente: —Ahora coloca tus manos en mis rodillas, y por ningún motivo las quites de ahí, ahora abre la boca y déjame a mí el resto. Así lo hice, abrí mi boca y el dirigió su verga a mi boca, con trabajo logro meter la punta, diciéndome que con el tiempo sabría hacerlo mejor, yo no entendía por supuesto, todo aquello era nuevo para mi, sus manos sostenían mi cabeza empujando cada vez más su verga dentro de mi boca, y sus movimientos de vaivén lo hacían gemir, por ...