1. Cambio de Vida I


    Fecha: 01/11/2026, Categorías: Transexuales Autor: Susana hoty, Fuente: TodoRelatos

    ... alguna razón to también lo disfrutaba, sentía mis pezones muy duros, y mi verga también había crecido, claro era pequeña y delgada, de repente las manos de mi tío acariciaba mi espalda, bajaban a mis nalgas, y poco a poco yo también me calentaba, hasta que de pronto me dijo que estaba cerca, aunque no entendía porque decía eso, pero él llevó su cabeza hacia atrás, empujó lo más que pudo su verga dentro de mi boca y de pronto sentí que algo caliente llenaba mi boca:
    
    — ¡No lo derrames! ¡Traga todo! —dijo mi tío y yo obedecí.
    
    Tardó casi dos minutos en terminar, sentía los chorros de leche (aunque no sabía lo que era) bajar por mi garganta, y luego de ese tiempo por fin sacó su verga de mi boca, y me dijo que era hora de devolverme el favor, me puso se pie y me acercó a él, llevó su boca a mis pezones, los lamio y me sacó el primer gemido de placer de mi vida, su mano derecha recorría mi espalda y llegó a mis nalgas, sus dedos eran gruesos y callosos, producto de una juventud trabajando en la minería, entonces sentí uno de sus dedos acariciando mi culito:
    
    —Tío, ¿Qué es lo que hace? ¡Ahh!
    
    —Descuida, esto te va a gustar, y si te gusta lo que seguirá lo disfrutarás más aún.
    
    Entonces mi tío ensalivó su dedo medio de la mano derecha y lo puso en la entrada de mi culito, y poco a poco lo fue metiendo, sacándome un gemido tras otro, no sentía ningún dolor, solo era la incomodidad de la primera vez, mientras que su boca mordía y chupaba mis pezones, y su mano izquierda ...
    ... acariciaba mi vientre, fue entonces que lo sentí, su dedo entró completamente en mi culo, yo abrí la boca para dar un gran gemido pero mi tío lo apagó con su boca, entrelazados nuestros labios y nuestras lenguas, mientras su dedo comenzaba a entrar y salir de mi culo primero despacio, y poco a poco subía la velocidad, el placer que sentía invadía mi garganta, mi vientre, tenía la sensación que querer orinar, mientras que la mano izquierda de mi tío acariciaba mi pecho y pellizcaba mis pezones, mis gemidos se hicieron más fuertes, no quería que parara, pero no lograba expresarlo, y entonces sentí que me desmayaba, un placer muy fuerte se apoderó de mí y comencé a expulsar chorros de leche qué salieron disparados a larga distancia, mi tío me volvió a besar, y con cuidado sacó su dedo de mi culo, tras lo cual me dijo que me vistiera, y que no hablara con nadie de lo que había pasado.
    
    El resto de la noche pasó normal, fui a comer algo, escuchaba las anécdotas de los mayores, y cerca de la media noche, fui a dormir, sin poder alejar de mi mente lo que había pasado, deseando que se repitiera, por la mañana la fiesta seguía, pero en cierto momento del día, mi madre y yo fuimos llamados al despacho de mi tía abuela que tenía en la planta alta de la casa, cuando llegamos ahí estaba mi tía abuela, una prima que era su secretaria y ahijada, y mi tío Rob, tanto mi tía abuela como mi tío Rob estaban fumando sendos puros:
    
    —Siéntense. —dijo mi tía abuela señalando unas sillas frente a su ...