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Ola de calor 6
Fecha: 02/11/2026, Categorías: Sexo con Maduras Autor: Javi, Fuente: TodoRelatos
... juntos en el hotel. Rosa y yo caminábamos de la mano por el paseo marítimo. -Pues parecen majos. -¿Qué vas a decir tú? que al final le has comido las tetas. -Bueno, tu tampoco has pasado hambre. -Pues al principio estaba súper nerviosa. -Lo sé, yo siempre voy a estar ahí. Rosa me besó en señal de agradecimiento y después nos fuimos al hotel, follamos en la ducha y decidimos arreglarnos un poco, porque las chicas habían hablado de ir a la discoteca del hotel después de cenar, Rosa de puso un vestido de noche negro un poco corto y yo vaqueros y camisa blanca. En la recepción esperamos cinco minutos y aparecieron ellos desde el ascensor, el iba con un pantalón de lino y una camisa blanca y ella con un bonito vestido azul marino a juego de sus ojos, por fin iba con el pelo suelto, era una larga melena lisa, que la verdad le quedaba muy bien. Decidimos ir a cenar a un sito más tranquilo que el buffet del hotel, ya que íbamos todos tan guapos, estuvimos en un restaurante un poco refinado, pero que se comía muy bien, después estuvimos en un par de bares y acabamos en la discoteca del hotel, tras un par de horas allí de música alta, luces estroboscópicas y gentío, decidimos pedir otra copa y salir a la terraza, ya que era una zona más tranquila, iluminada con pequeños farolillos, vimos cuatro hamacas de madera y tela y nos sentamos cada uno en una. La verdad era que habíamos bebido bastante y el aire nocturno se agradecía. -Rosa, estás muy guapa esta ...
... noche.- Dijo Raúl. -Gracias, me gusta prepararme un poco cuando éste me saca por ahí.- Dijo ella señalándome y guiñándome un ojo. -No, cariño, tu eres guapa. Aunque no te quejes, tu mujer también está preciosa. Carlota se sonrojó y me sonrió en silencio, después me lanzó un besito al aire. Entonces como si se le hubiera encendido una bombilla Raúl abrió los ojos de par en par y me miró. -Eh. ¿Qué te parece si te la cambio esta noche? Rosa me miró levantando una ceja en una divertida señal interrogante. Yo lo tenia claro en cuanto la mire a los ojos, pero tampoco me quería mojar demasiado, no fuera que me pasara de frenada. -Si tu mujer se quiere cambiar por la mía no hay problema. Las dos mujeres se miraron y, después de asentir la una a la otra, Rosa se levantó de mi lado y se sentó junto a Raúl, Carlota ocupó el sitio de Rosa en un segundo. Rosa le dio un beso en la mejilla a Raúl y Carlota me acarició descaradamente el paquete. Raúl me volvió a mirar, miró a Rosa y dijo: -Tengo una idea, ¿Por qué no os venís mañana por la noche al club con nosotros? -¿Club?- Preguntó Rosa con curiosidad. Antes de que Raúl abriera la boca Carlota le contestó. -Al club swinger que vamos nosotros, a ver, es un poco exclusivo y se entra con invitación, pero si vamos todos juntos se os considera invitados. -Suena interesante.- Dijimos los dos a la vez de forma involuntaria. Pedimos un par de rondas más, la verdad es que íbamos bastante tocados los cuatro, ...