1. Ola de calor 6


    Fecha: 02/11/2026, Categorías: Sexo con Maduras Autor: Javi, Fuente: TodoRelatos

    ... dedos para separar sus nalgas, yo me recreé lamiendo su ojete y metiendo la lengua dentro como me vino en gana, le dije que se pusiera en la cama y ella como un resorte se puso a cuatro patas con el culo en pompa.
    
    Ante esa gloriosa vista metí de nuevo la cabeza en su culo y saboreé con gusto su ano, recreándome con mi lengua en sus paredes interiores, ella gemía y pedía mas, sentía mi polla dura, así que le dije que si quería más, yo le iba a dar más.
    
    Tomé el bote de lubricante y me embadurné la polla, la puerta trasera siempre cuesta más y yo quería que los dos disfrutásemos. Mi capullo se perdió dentro sin ningún esfuerzo, le siguió el resto de mi polla de seguido, supuse que de tanto usarlo lo tenia ya cedido, cuando mis huevos hicieron tope ella gimió de gusto, bombeé con suavidad, para disfrutar de ese enorme culo, ella gemía, suspiraba y me pedía más.
    
    Aceleré el ritmo agarrándome a sus caderas, a ambos lados de ese tatuaje tan excitante y poligonero, ella tomó una almohada y hundió la cabeza en ella, yo le daba como quería, la agarré directamente del culo y hundí mis uñas en él, ella pedía más mientras mordía la almohada, extendí la mano y le di un sonoro azote en el culo, ella ahogó un grito en la almohada y me pidió que le diera otra vez, le volví a pegar, esta vez tan fuerte que noté que me ardía la palma, en ese instante se corrió, yo seguí empujando hasta que mi chorro se liberó dentro de ella.
    
    Cuando saqué mi rabo de dentro vi mi mano y los cinco ...
    ... dedos marcados perfectamente en su culo, ella se giró y limpió los restos de leche de mi rabo con su lengua, después me besó, tras eso pasó la palma por su culo y limpió el semen que había salido de él e hizo lo mismo.
    
    -Eres muy guarra.
    
    -Y tú, me gustas.
    
    -Y tu a mi.
    
    -Creo que nos podríamos llevar muy, muy bien.
    
    Me dio otro beso en los labios y nos tumbamos abrazados sobre la cama. Carlota se tumbó de lado sobre mi pecho, dejando su peso sobre la nalga roja.
    
    -Me has hecho daño en el culo.
    
    -Lo siento, ha sido la emoción.
    
    -No lo sientas, me encanta que me des caña.
    
    -Se ve que eres cañera.
    
    -Soy la más zorra y pervertida que te puedas echar a la cara.
    
    Me volvió a besar, después se echó sobre mi pecho, su ya destrozado del todo maquillaje, manchó mi cuerpo, los dos sudábamos profusamente debido al calor, el alcohol y la actividad física. Cuando me quise dar cuenta de que me estaba entrando sueño debido a roda esa mezcla de cosas, miré a Carlota y ella tenía los ojos cerrados y respiraba de una forma pausada, ya se había quedado dormida, la dejé así y cerré los ojos.
    
    A la mañana siguiente me desperté, Carlota estaba a mi lado dormida boca arriba y con todo al aire, nos habíamos quedado dormidos sobre la cama, ni la habíamos abierto. Las primeras luces de la mañana que se colaban por las cortinas me dejaron ver su cuerpo, mi pene estaba vivo desde que me desperté, cosas que pasan al despertar. Como estaba boca arriba se me ocurrió una idea, tiré de su ...