1. A propósito de G


    Fecha: 05/11/2026, Categorías: Infidelidad Autor: Jon Dom 50, Fuente: TodoRelatos

    ... bofetones y me decía de todo. Me cogía por la cabeza y me forzaba a comerme toda su polla, sin piedad. Finalmente se corrió en mi garganta. Intentaba que las arcadas no me hiciesen vomitar.
    
    —¿La chupo bien, verdad?
    
    —No está mal... Las hay mejores pero no me voy a quejar.
    
    Me encantaba que me ridiculizara o que me tratase mal. Era superior a mí. Me iba calentando más y más conforme me sometía con sus actos y sus palabras.
    
    —Y bien qué me vas a hacer hoy cabronazo?
    
    —Mira hay algo que quiero hacer hace mucho tiempo y que hoy podemos hacer. Me vas a comer la polla ahora mismo y llamaré a tu maridito mientras me la chupas. ¿Te parece bien?
    
    —Me parece perfecto. Eres un maldito psicópata.
    
    —Sí cariño y tú mi putita que quiere que yo venga y haga contigo lo que me plazca. Que te pegue, te escupa y me ría de tu maridito. ¿Cierto?
    
    Asentí lentamente mirándole a los ojos.
    
    Me desnudé. Sabía hacerme calentar como casi nadie.
    
    Empecé con el francés. Su polla estaba en reposo. Me la metí en la mano sin tocarla. Me encantaba ponerme las manos atrás, cerca de mi culo, juntas, como si estuviese atada.
    
    Le fui comiendo y lamiendo su polla y sus huevos, hasta que se puso con una erección impresionante. Tenía una polla de 22 cm. Una cosa excepcional. Además muy gruesa. Me hacía correr como nadie.
    
    Mi marido me decía que tenía un poco de complejo de su polla de 12 cm y yo le decía que eran tonterías. Que el tamaño no importa. Pero sí que importa. A mí ...
    ... si.
    
    Empecé a comerme la polla de Roberto. Sin manos. Con mis labios y mi lengua. Fue creciendo y creciendo. Roberto me iba diciendo de todo. Que era una puta, que sabía mamarla como una zorra de la calle. Que cree que me va a tener que pagar porque tengo cara de scort... Me ponía calentísima con cada ocurrencia.
    
    —Ahora voy a llamar a tu cornudito.
    
    —Sonreí y asentí con la polla en la boca.
    
    —Qué cara de zorra haces ahora, G.
    
    Sonó el móvil varias veces y S. no lo cogió. Al cabo de 2 minutos le devolvió la llamada. Lo tenía en modo altavoz para que G. lo escuchase perfectamente.
    
    —¿Qué pasa S.?
    
    —Hola Roberto ¿dónde andas?
    
    —De visita en casa de una amiga. Ahora se ducha, me la voy a follar.
    
    —Qué pedazo de cabrón que estás hecho, jajaja.
    
    —¿Y tú qué plan tienes este finde? ¿quedamos? —me cogió la cabeza y me hizo tragarla del todo produciéndome arcadas y ruidos bastante fuertes.
    
    —Seguro que tu marido está escuchando estos ruidos puta— había mutado el móvil y me dio un fuerte bofetón en ambas mejillas. Quitó el mute.
    
    —Voy al campeonato de España, ya sabes. En Salamanca, dónde la que no es puta es manca, jajaja.
    
    —¿Y vas a follárte alguna putilla?
    
    —Estás enfermo, chaval. Con el monumento que tengo en casa qué cojones voy a follar por ahí?.
    
    —Oye tienes a G. bien atendida ¿verdad?
    
    —Vete a la mierda subnormal. No haces ni puta gracia.
    
    A mí sí me hacía mucha gracia, pobre cornudito, cómo le estaba vacilando.
    
    —No te enfades joder que es una puta ...