1. Buscando dinero para la universidad de mi hijo


    Fecha: 07/11/2026, Categorías: No Consentido Autor: Carmenmena80, Fuente: TodoRelatos

    ... pero acordamos encontrarnos después del trabajo. Por la tarde, al salir del trabajo, bajé al centro de la ciudad. Allí conocí a un joven llamado Alex, de 29 años.
    
    No era feo, pero tampoco demasiado guapo; tenía su encanto. Conducía su propio carro, y nos fuimos a conversar. Me invitó una cerveza mientras hablábamos.
    
    —Eres muy linda para tu edad. Te puedo ofrecer una ayuda con el problema que me contaste.
    
    —Mientras no sea algo ilegal, como matar, traficar o algo así…
    
    —le dije, riéndome para aligerar el momento.
    
    —No, tranquila —respondió con una sonrisa
    
    —. Pero sí, te puede ayudar bastante con tus deudas y con lo de tu hijo. ¿Sabes lo que son las chicas prepago?
    
    Me quedé en silencio. No sabía qué decir, y una sensación extraña me invadió. Si Dios me veía en ese momento, pensaba que ya me había ganado el infierno. De repente, puso su mano sobre mi pierna. -Tienes un cuerpazo para ti mínimo unos 60$ dólares la hora. ¿Las deudas y la universidad de tu hijo no esperan anímate? Alex me invitó a su carro, y sin pensarlo mucho, acepté. La necesidad de solucionar mis problemas era más grande que cualquier otra cosa.
    
    Condujimos hacia un motel en las afueras de la ciudad, y el camino se me hizo interminable. No sé si fue el silencio entre nosotros o el miedo a lo que podría pasar, pero mi mente estaba llena de pensamientos oscuros. Sentía que, aunque mis piernas me llevaban, mi alma ya estaba en otro lugar, atrapada en una espiral de desesperación.
    
    Cuando ...
    ... llegamos al motel, Alex apagó el motor y me miró fijamente, como si esperara alguna reacción de mi parte. Yo no sabía qué hacer, mi corazón latía con fuerza, mis manos sudaban. Estaba atrapada entre la necesidad urgente de salir adelante y la sensación de estar tomando una decisión que me alejaba más de mis principios.
    
    —¿Estás segura de esto?
    
    Me preguntó, aunque ya sabía que lo estaba. Era mi única opción, o al menos eso creía en ese momento. No respondí. Mi mente solo podía pensar en cómo iba a saldar las deudas, cómo iba a proteger a mi hijo y cómo, al mismo tiempo, estaba perdiendo algo en el proceso: mi dignidad, mi bienestar, mi paz. La ansiedad me ahogaba.
    
    Entramos en el motel, y la realidad me golpeó como una ola. Todo lo que había hecho, todo lo que había soñado, parecía desvanecerse en ese instante. Mientras caminábamos por el pasillo hacia la habitación, el miedo se apoderaba de mí. No sabía si tenía más miedo de lo que estaba haciendo o de lo que estaba a punto de perder. Lo único que me mantenía en pie era la idea de que, quizás, con esa ayuda, mis problemas podrían desaparecer. Pero una voz dentro de mí me gritaba que no debía seguir, que había otras maneras, que no podía permitir que mi desesperación me guiara por un camino sin retorno.
    
    Estaba nerviosa me estaba dejando llevar por lo que me diga, me senté en la cama un rato y el chico se puso al frente mío. -Tus tetas son naturales? jj No podía decir nada tenía demasiada vergüenza a los pocos minutos ...