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¡Mamicalentorra!
Fecha: 07/11/2026, Categorías: Incesto Autor: Zorro Blanco, Fuente: TodoRelatos
... —¿Cómo puedo llamarte? —Oh bueno no sé… —dijo la mujer muy nerviosa sin parar de mirar aquellas piernas y aquel falo en su mano—. Bueno llámame “mami”. —”Mami”, ¡me gusta! El de antes quién era, ¿tu hijo? —¡Oh no, es un chico que me ayuda con esto de la informática! —dijo Carmen intentando mentirle. —Vamos mami, te ha llamado “mamá” cuando habéis hablado —dijo el tío al otro lado de la cam. —Bueno, ¿qué más da? Él me ayuda, eso es todo hombre, tampoco hay que enfadarse. —¡Tranquila! Yo no me enfado, es sólo que me ha excitado pensar que era tu hijo. —¿Excitado? —dijo ella sin comprender. —Bueno cosas mías, ahora vamos a jugar un ratito, ¿no? —¡Claro! —dijo Carmen. —Te levantarías para mí y te darías una vueltita para que pueda verte bien… Carmen obedeció y de inmediato sintió el Luch vibrar con fuerza en su interior. —¡Oh qué guapa Mami! Lo vamos a pasar muy bien… Carmen se sacó las tetas y mostró su culo, luego comenzó a masturbarse delante de la cámara mientras veía como el falo se movía arriba y abajo y el tipo también se masturbaba delante de ella. —¿Mami, harías entrar a tu hijito un ratito? —¿A él, por qué, no te valgo yo para correrte? —¡Vamos hazme el favor, le he visto y la tenía dura mientras te ponía el privado! —se jactó el participante. —¿Dura, tan dura como la tuya ahora? —dijo Carmen eludiendo contestar. —¡Vamos chica, me has puesto como una moto! —hazle pasar y seguiremos aquí todo el tiempo que quieras, ...
... ten en cuenta que cada hora te pago una gran cantidad te interesa mucho mantenerme enganchado… —le dijo la voz al otro lado. La madre no sabía qué hacer, estaba con las tetas fuera y se había masturbado, ¡podía oler hasta su calentura! —¡Vamos, sólo quiero que enseñe su polla y luego se puede marchar! Me quedaré aquí todo el rato, lo prometo. —Esto es un poco complicado Poyote69, igual él no quiere —le sugirió la madre intentando evitar su propuesta. —Bueno mientras tanto el tiempo cuenta en tu favor y va a tu bolsillo, ¡pregúntale! Yo esperaré, ¡lo prometo! —dijo el participante. —¡Oh Poyote, qué malo eres! —dijo la madre Entonces su madre se levantó y tapándose sus tetas con la fina transparencia se dirigió a la puerta. Nada más abrirla, ¡descubrió que Leo estaba tras la puerta! —¡Leo! —dijo Carmen muy sorprendida—. ¿Estabas escuchando? —¡Oh mamá es que era por si te iba mal o algo para intervenir! —dijo Leo muy avergonzado. —Bueno, está bien, mira este tío quiere que entres y enseñes tu polla, ¡sé que es una locura pero ya llevo con él casi veinte minutos y así lo podemos mantener enganchado, ¿tu podrías hacerlo? —¡Cómo que yo enseñe qué! —¡Sí hijo, no pasa nada yo ya te he visto! Sólo se la enseñas a ver si le mantenemos más tiempo enganchado, ¿no es eso lo que querías? —¡Claro mamá, cada minuto es una pasta! —dijo Leo. Así que entró, no muy convencido… —¡Bueno ya está aquí este machote! —dijo Carmen. —¡Oh ya le veo! ¡Sigue ...