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¡Mamicalentorra!
Fecha: 07/11/2026, Categorías: Incesto Autor: Zorro Blanco, Fuente: TodoRelatos
... empalmado el tío! —se jactó Poyote69. —¡Ah sí! —rio divertida su madre haciéndose la tonta. Carmen estaba sentada en la cama mientras que Leo había decidido quedarse de pie, de esa forma no se le veía la cara. —Bueno, él me oye, ¡chico enseña tu herramienta! —dijo el participante. Su hijo se resistió a bajarse el pantalón de deporte y sus calzoncillos en ese momento, pues le inquietaba el porqué le pedía algo así otro hombre y sintió vergüenza. —¡Vamos Leo no seas tímido! —dijo su madre dándole una palmadita cariñosa en el trasero. Entonces Leo se lo bajó, muy despacio, arrastrando su bóxer de lycra con los dedos y su pene se fue doblando hacia abajo hasta mostrar su pubis peludo hasta que bajó más allá de su punta y como si fuese un resorte su pene saltó de abajo a arriba balanceándose pero quedando en alto. —¡Hum mami! ¿Has visto la polla de tu hijo? —dijo Poyote69. —¡Tiene una buena herramienta! ¿Verdad? —sonrió su madre. —¡Vamos cógela con tus manos! —¡Qué dices Poyote69, que es mi hijo! —rio Carmen. —¡Venga mami demuéstrame que eres una calentorra y me tendrás aquí enganchado todo al noche! —la animó Poyote69. En ese momento ambos se miraron. Era una conexión no verbal entre ambos la que se estableció en ese momento. Carmen le preguntó con los ojos y Leo asintió, así que la madre extendió su mano y asió su pene por la base, comenzando a masturbarlo lentamente. —¡Muy bien mami! ¡Lo haces genial! —dijo Poyote69 mientras se masturbaba ...
... su falo erecto. Con sus piernas peludas y su camiseta hortera no era para nada provocativo, aunque su pollón a los ojos de Carmen era tentador, se imaginaba con él metido en su coño follándoselo como si fuese su cliente y esto sí que la excitaba. Por otra parte, tener la polla de su hijo en las manos también le provocaba unas sensaciones extrañas. Sabía que era solo “un trozo de carne” pero sentirla palpitar en su mano mientras la movía apenas a dos palmos de su cara era poco menos que “raro”. —¡Oh mami, qué bien lo haces! ¿A él le está gustando? —preguntó el participante. —¡Oh claro que le gusta! —dijo la madre mientras le miraba a los ojos y verbalmente le decía que él no tenía que hablar. —¡Qué bien lo haces mami! Ahora que él te acaricie las tetitas —propuso de nuevo el osado participante. ¡Aquello ya parecía demasiado! Pero ya que habían comenzado, ambos, sin decir nada pensaron que debían de continuar. De modo que a iniciativa de Carmen esta se sacó una teta y tomó la mano de su hijo Leo posándose sobre su pecho. Este se inclinó un poco hacia adelante pero aún no se le veía la cara a través de la cámara web del ordenador, de modo que permanecía como anónimo. Leo había tocado las tetas de Sonia, la trabajadora social mientras la follaba en los días anteriores, ¡así que podríamos decir que esta era su segunda vez! Al tacto le parecieron iguales, suaves y muy blanditas. Aunque su madre las tenía más pequeñas y Sonia más grandes y redondas, pero ...