1. LA FIESTA DE HALLOWEEN FUE MI CONDENA III – LA TORTURA


    Fecha: 20/02/2026, Categorías: Transexuales Tus Relatos Autor: EntreLineas, Fuente: RelatosEroticos-Gratis

    ... pero yo fingí que todo estaba bien. Entonces él me miró directamente con su sonrisa soberbia y burlona clavada en mí… como si disfrutara de mi tormento como sabiendo lo que yo sentía.
    
    —Amigo… ¿ese tipo te conoce por qué no para de mirarte? —susurró Carla en mi oído.
    —No… —contesté molesta, fingiendo indiferencia.
    —Uy, pero está guapísimo. Y cómo baila… —añadió Paola, riéndose.
    —¡Cállense! No hablen de él, no ven que tiene novia —repliqué cruzándome de brazos, con cara de niña celosa.
    
    Mis amigas estaban conmigo, felices, bailando. Pero yo solo lo veía a él… y peor aún, viéndolo con otra.
    Yo fingía indiferencia, pero por dentro hervía: ¡Es mío!, gritaba mi interior, aunque por fuera apretaba la copa con rabia. Disimulaba que no me importaba, pero claro que me importaba. Me ardía verlo besarle el cuello a esa mujer.
    Más tarde se me acercó.
    
    —“Estás hermosa esta noche.” —susurró cerca de mi oído. 
    —Fruncí el ceño ¡No me hables! —le contesté molesta, intentando ocultar mis celos.
    —“Tus ojos dicen otra cosa…”
    —“¡Vete! Que haces acá no ves que estoy con mis amigas. Tú sigue con tu noviecita y no me molestes que no te soporto. Gritándole molesta.
    —“JAJAJA, estas así por ella, tranquila ella es solo una amiga, a mí la que me gusta eres tú.
    —	MENTIROSO… TE VI BESANDOLA NO MIENTAS MENTIROSO.
    —	JAJAJA ESTAS CELOSA JAJAJA…
    —	Celosa yo por favor ya quisieras…ya no me molestes y anda con tu novia, amiga, perra lo que sea y no me vuelvas hablar...¿No ves que no quiero ...
    ... hablar contigo?” —¡Déjame en paz!  mis mejillas ardían.
    
    Me alejé fingiendo seguridad, refugiándome en mis amigas. Pero más tarde cuando lo vi solo en un rincón, no pude resistirme y me acerqué con ironía.
    
    —¿Y tu amiguita? ¿Ya se cansó de ti? —le dije con burla hiriente.
    Él me miró, sonrió… — y de pronto me tomo de la cintura y me robó un beso.
    El beso fue un incendio. Mis labios le respondieron con hambre, hasta que reaccioné indignada y le di una cachetada.
    —¡Eres un imbécil! ¡No me beses! —le grite con el corazón latiendo a mil.
    Mi respiración estaba agitada, y él lo notó.
    —“Tiembla tu voz… ¿o es tu cuerpo el que tiembla por mí?”
    —¡Te odio, maldito! y me alejé, aunque mi cuerpo temblaba de deseo.
    Mis amigas notaron mis gritos.
    —¿Qué pasa preguntó Carla con cara de incertidumbre?
    —Nada… este tipo creo que esta ya borracho —contesté roja.
    —Ay amiga, esta guapísimo —rio Paola.
    
    Yo solo bajé la cabeza, caprichosa, fingiendo enojo mientras mi corazón latía como loco.
    Él no se rindió. Minutos después, apareció junto a mis amigas, como si nada. Se integró al grupo con naturalidad, haciendo chistes y ganándose su simpatía. Yo estaba incómoda… pero me encantaba tenerlo cerca y no verlo con esa otra tipa. 
    
    🏨 Mis amigas me dejaron sola:
    
    Mis amigas se despidieron una por una ya estaban cansadas y ebrias:
    
    —Yo ya me voy, estoy borrachísima —dijo una.
    —Sí, yo también dijo otra y me dice vamos…
    
    Yo le dije que terminando mi bebida y me iba que no se preocupen… ...
«1234...»