-
LA FIESTA DE HALLOWEEN FUE MI CONDENA V – FIN
Fecha: 21/02/2026, Categorías: Transexuales Tus Relatos Autor: EntreLineas, Fuente: RelatosEroticos-Gratis
... Hombre. 🚖 Salida del hotel Yo iba tomada de su mano, pero con la mirada baja. Me sentía feliz y triste al mismo tiempo. —¿Ya está? —pregunté con un puchero, mientras él pagaba la cuenta. —¿Qué cosa? —me sonrió. —Que ya se acabó nuestra burbuja. Afuera todo vuelve a ser real. —Shhh… —me apretó la mano—. Afuera también es real lo que siento por ti. —No digas eso — te voy a extrañar…soy débil… —¿Y acaso no eres la más fuerte cuando me enfrentas con tus berrinches? Lo miré de reojo y me reí bajito. —Tonto… Cuando salimos, el aire fresco de la calle me golpeó. Sentí miedo. ¿Y si alguien nos veía? ¿Y si me preguntaban dónde estuve? —No te escondas. Camina conmigo —susurró firme a mi oído. Lo miré, con miedo y amor mezclados, y esta vez no solté su mano. —No me sueltes tú… —murmuré bajito—. Contigo no me asusta nada. Él me sostuvo más cerca, protector. —Entonces deja que te vean conmigo. Bajé la mirada, sonriendo roja de amor. 🚗 Camino a casa El taxi avanzaba lento y yo no soltaba su mano. La apretaba como si en cualquier momento fuera a desaparecer. Miraba nuestro reflejo en la ventana y sentía un miedo absurdo crecer en el pecho. —Por qué tan callada —con ese tono firme que lo caracterizaba. Bajé la mirada. —Estoy pensando… en que seguro de aquí cuando me dejes en mi casa te vas a olvidar de mi quizás tengas otras mujeres… Su mandíbula se tensó. —Mírame. Obedecí al instante. —¿Crees que necesito a otra cuando te tengo a ti así? —su voz ...
... era grave, casi brusca. Mis dedos se aferraron más fuerte a su camisa. —Es que… me pongo celosa de todo. No soporto imaginarte lejos de mí. Siento que sin ti me quedo vacía… —susurré, vulnerable—. No quiero que nadie te toque, ni que te hable bonito. Él acercó su rostro al mío, dominante. —Soy yo el que decide con quién está. Y estoy contigo. —Pero tú eres fuerte… seguro… cualquier chica se interesaría en ti… —mi voz tembló—. Yo en cambio yo soy insegura tímida antisocial, solo sé quererte a ti. Su mano firme tomó mi mentón. —Y así te quiero como eres. Tragué saliva, asustada y enamorada al mismo tiempo. —No me dejes… —murmuré—. Si algún día te cansas de mí, dímelo de frente… pero no me cambies por otra. Él me acercó de golpe contra su pecho. —No hables tonterías. Cuando algo es mío, lo cuido. Mi corazón latió con fuerza ante esa posesividad ruda que, lejos de asustarme, me hacía sentir protegida. Apoyé la cabeza en su hombro. —Entonces no me sueltes… porque yo sí soy tuya. Y soy celosa… y miedosa… pero te amo demasiado. El taxi siguió avanzando, y yo no dejé de abrazarlo, como si aferrarme a él fuera la única forma de sentirme segura. 🏠 Llegada a casa El taxi se detuvo frente a mi casa. Me quedé en silencio, mirando mis manos. —Ya llegamos —me dijo suavemente. —No quiero bajar. —¿Por qué? —Porque si bajo… ya no estás conmigo. —Mira tu celular esta noche. Estaré allí. Lo miré con lágrimas en los ojos. —Te Amo… Él me besó la frente y luego los ...