1. Capítulo 2: El mensaje que lo cambió todo


    Fecha: 05/04/2026, Categorías: Primera Vez Tus Relatos Autor: brendapatylu, Fuente: RelatosEroticos-Gratis

    Orizaba, Veracruz. Octubre de 2011.
    
    Esa misma noche, alrededor de las 9:30 pm, el teléfono Nokia de Brenda vibró sobre la mesita de noche de su habitación. La casa estaba en silencio; sus papás ya dormían. Ella, todavía con el uniforme puesto, se había quedado despierta revisando sus cuadernos bajo la luz tenue de la lámpara.
    
    El mensaje era de Dante.
    
    **Dante:**  
    Brenda, ¿ya estás en casa? ¿Llegaste bien?
    
    Brenda sintió que el estómago se le encogía. Sus dedos temblaron un poco al teclear.
    
    **Brenda:**  
    Sí maestro, ya estoy en mi casa. Gracias por preguntar.
    
    **Dante:**  
    Me quedé pensando en ti después de que te fuiste. En cómo te sonrojaste cuando te hablé. Estabas muy bonita hoy.
    
    Brenda se mordió el labio y se tapó la cara con la almohada un segundo, avergonzada. Tardó casi un minuto en contestar.
    
    **Brenda:**  
    Maestro… no me diga eso. Me da mucha pena.
    
    **Dante:**  
    ¿Pena? No tienes por qué tener pena conmigo. Solo soy sincero. Me gustó mucho quedarme a solas contigo en el salón. ¿A ti te gustó?
    
    Ella miró la pantalla un rato largo. El corazón le latía fuerte.
    
    **Brenda:**  
    Sí… un poco. Pero tengo miedo de que alguien nos vea.
    
    **Dante:**  
    Nadie nos va a ver. Yo cuido eso. Solo quiero conocerte mejor, Brenda. Sin prisas. ¿Confías en mí?
    
    **Brenda:**  
    Sí confío… pero soy muy tímida.
    
    **Dante:**  
    Lo sé. Y me encanta que seas así. Mañana después de la última hora te espero otra vez en el salón de cómputo. ¿Vas a ir?
    
    Brenda ...
    ... se quedó mirando el techo de su habitación. Sabía que debía decir que no. Pero algo dentro de ella, esa curiosidad que no entendía, la hizo contestar:
    
    **Brenda:**  
    Sí, maestro. Ahí estaré.
    
    **Dante:**  
    Buena chica. Descansa. Sueña bonito.
    
    ---
    
    Al día siguiente, la última hora terminó y Brenda, con el pulso acelerado, se dirigió al salón de Computación. La mayoría de los alumnos ya se habían ido. Dante estaba cerrando las cortinas de las ventanas que daban al patio principal, asegurándose de que nadie pudiera ver hacia adentro con facilidad.
    
    Cuando ella entró, él cerró la puerta con llave desde dentro. El sonido del seguro hizo que Brenda diera un pequeño brinco.
    
    —Tranquila —dijo Dante con voz suave, acercándose—. Solo para que estemos más tranquilos.
    
    Se paró frente a ella. Brenda llevaba el mismo uniforme del día anterior: suéter café, falda gris y calcetas blancas. Su cabello negro caía sobre sus hombros y sus ojos grandes lo miraban con esa mezcla de miedo y expectativa.
    
    Dante levantó una mano y le acomodó un mechón de cabello detrás de la oreja. Su toque fue lento, deliberado.
    
    —Ayer no pude dejar de pensar en tus labios —susurró—. ¿Sabes lo bonita que te ves cuando te sonrojas?
    
    Brenda bajó la mirada, las mejillas ardiendo. No contestó.
    
    Él dio un paso más cerca. El olor de su loción masculina la envolvió.
    
    —Brenda… mírame.
    
    Ella levantó la vista con esfuerzo. Dante inclinó la cabeza y, muy despacio, rozó sus labios con los de ella. Fue ...
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