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la tribu otra versión
Fecha: 03/05/2026, Categorías: Sexo Duro Tus Relatos Autor: Vergamorcilla, Fuente: RelatosEroticos-Gratis
En lo profundo de la selva amazónica brasileña, entre los ríos turbios y la humedad que hace que todo huela a tierra mojada y sexo rancio, existe una tribu pequeña y aislada llamada los Kaxiri. Allí la tradición es salvaje y antigua: una mujer fuerte y fértil puede tomar hasta ocho maridos, casi siempre hermanos o primos cercanos. No es romance de mierda, es pura supervivencia y lujuria tribal. La mujer es la reina del maloca, y sus hombres son sus putos sirvientes sexuales, sus cuckolds voluntarios y orgullosos. Se llama Yara, una hembra de 28 años, tetas grandes y pesadas que cuelgan como frutas maduras, culo ancho y firme de tanto caminar descalza por el barro, y un coño oscuro, carnoso y siempre húmedo que parece no saciarse nunca. Sus ocho maridos la veneran como a una diosa puta. Todos duermen en la misma choza grande de hojas y madera, desnudos, con las pollas pintadas de rojo con achiote y los cuerpos marcados con cicatrices rituales. Cada noche, cuando la luna ilumina la selva, empieza el ritual depravado. Yara se tumba en el centro sobre una esterilla de hojas, abre las piernas bien anchas y grita en su lengua gutural: — ¡Vengan, mis putos! ¡Llenen a su hembra! El primero en acercarse es su marido principal, Katu, el más fuerte. Le mete la polla gruesa y venosa de un solo empujón, follándola como un animal mientras los otros siete miran, masturbándose lento, con los huevos pesados y llenos. Katu la revienta duro, le aprieta las tetas hasta que le salen leche ...
... tribal de los pezones y le escupe en la cara. Cuando está a punto de correrse, se sale y deja paso al siguiente. Nunca terminan dentro sin permiso. Esa es la regla de los cuckolds kaxiri: solo el semen que ella elija puede fecundarla. El segundo y el tercero la penetran al mismo tiempo: uno por el coño chorreando y el otro por el culo apretado y sucio. Yara gime como una bestia en celo mientras dos pollas la estiran al límite, rozándose dentro de ella a través de la fina pared. Los demás le meten los dedos en la boca, le tiran del pelo y le restriegan las vergas por la cara, dejando hilos de precum brillando en sus labios. Pero lo más cerdo viene después. Cuando ya lleva cuatro o cinco cargas de semen espeso goteando de su coño y de su ano, Yara ordena la parte más humillante: la ronda de los cuckolds limpios. Los maridos que ya se corrieron tienen que arrodillarse y lamer todo. Lenguas ansiosas chupan el semen mezclado de sus hermanos de sus agujeros abiertos y palpitantes. Le comen el creampie directamente del coño hinchado, tragándose su propia leche y la de los otros como perros hambrientos. Uno de ellos, el más sumiso (un flaco llamado Tiri), incluso lame el culo sucio de Yara mientras otro la sigue follando, sorbiendo los pedazos de mierda y semen que salen. Yara se ríe, los insulta en su idioma: — ¡Más profundo, putos cornudos! ¡Beban lo que sus hermanos dejan en su reina! A veces organiza orgías salvajes donde todos los ocho la follan en cadena. La ponen a cuatro ...