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Las Vacaciones Prohibidas 1
Fecha: 24/06/2026, Categorías: Incesto Tus Relatos Autor: davdilopez7207, Fuente: RelatosEroticos-Gratis
... piernas, permitiendo que la verga de papá entrara más profundo. Vi cómo su cuerpo se tensaba. Sus labios se separaron y soltó un gemido muy bajito, casi inaudible: —Así… métemela más adentro… Papá gruñó suavemente contra su cuello, pero sus ojos nunca dejaron los míos. Yo apreté los muslos con fuerza. Mi clítoris palpitaba desesperado. Estaba tan mojada que tenía miedo de que se escuchara el sonido si me movía. Mamá volvió a mirarme. Esta vez su sonrisa fue más clara. Más invitadora. Y entonces, sin dejar de cabalgar lentamente la verga de papá, movió los labios formando palabras que solo yo pude leer: **“¿Te gusta ver, mi amor?”** Sentí un latigazo de placer tan fuerte entre las piernas que casi se me escapó un gemido. Me quedé ahí, paralizada, respirando agitada, con el coño chorreando y el corazón a mil por hora, mientras mis propios padres follaban discretamente frente a mí… sabiendo perfectamente que yo los estaba mirando. Y lo más enfermo de todo era que no quería que pararan. Quería ver más. **CAPÍTULO 6: Sin control** **POV: VALERIA** Ya no aguantaba más. El coño me palpitaba con tanta fuerza que me dolía. Sentía cómo me chorreaba, mojando completamente la tela de mi short de piyama. Mis pezones estaban tan duros que rozaban dolorosamente contra la playera. Y ellos seguían. Mamá seguía moviéndose lenta y profundamente sobre la verga de papá, con la falda cubriendo apenas lo necesario. El sonido húmedo y suave de su coño ...
... tragándose esa verga gruesa se escuchaba cada vez más claro en la semi-oscuridad de la sala. Los dos me miraban. Ya no fingían que no. Y yo… ya no podía seguir solo mirando. Con el corazón latiéndome en la garganta, deslicé muy lentamente mi mano derecha por mi vientre hasta meterla dentro de mi short. Estaba empapada. Mis dedos se resbalaron fácilmente entre mis labios hinchados. Encontré mi clítoris hinchado y empecé a frotarlo en círculos lentos, tratando de no hacer ruido. Un gemido bajito se me escapó. Mamá lo notó primero. Sus ojos se abrieron un poco más y una sonrisa oscura y satisfecha se dibujó en sus labios. Sin dejar de cabalgar a papá, movió sus caderas con más fuerza, haciendo que el sonido de su coño mojado se escuchara claramente en toda la sala. —Mmm… ¿te gusta lo que ves, mi reina? —susurró mamá con voz ronca, mirándome directamente mientras seguía follándose la verga de papá. Papá gruñó y levantó las caderas, penetrándola más profundo. Sus ojos estaban clavados en mí, en el movimiento de mi mano dentro del short. —Sácate el short, Valeria —ordenó papá con voz baja pero firme—. Queremos verte. Me temblaban las manos. La vergüenza me quemaba la cara… pero la excitación era mucho más fuerte. Me bajé el short y la tanga hasta las rodillas de un solo movimiento, dejando mi coño completamente expuesto. Abrí un poco más las piernas y empecé a masturbarme sin disimulo, frotándome el clítoris con dos dedos mientras los veía. Mamá soltó ...