1. Encontré una Putita Con Pija


    Fecha: 27/12/2018, Categorías: Confesiones Autor: Anónimo, Fuente: RelatosEróticos

    ... antes de llevármela, le dije: “Mirá que tengo una tremenda pija, vos con ese cuerpito de pendejita, te la vas a aguantar? Te la quiero meter hasta el fondo!”, y ella se rió, me miró a los ojos con su carita de putita atorranta y contestó: “Sí, papito, Carla se aguanta cualquier pija, soy angostita pero me cabe un buen pedazote! Vamos, que te voy a hacer gozar!” Me encantó que fuera tan descaradamente putita, y ya con la pija al repalo, me la llevé al hotel, con mi Carla alquilada para mí por toda la noche. Quise pagarle más, pero ella misma me dijo que no. Siempre fue muy honesta, una putita re atorranta pero de ley, y cuando la fui conociendo, eso también me enamoró de ella. Porque me ENAMORÉ completamente de Carla, apenas le conocí. Y después fue mi gran amor, por eso escribo esto. Entramos al hotel y Carla me dijo: “Me querés ver toda desnuda, papito? Pero primero cojemos sin luz, me desnudo un poco nada más, me gusta más así, después me desnudo toda y me podés mirar toda!” Me extrañó un poco su pedido, pero lo acepté, sabiendo que luego la iba a ver toda desnudita, minúscula, sin tetitas. Me saqué la ropa y Carla, al ver que mi enorme pija saltaba como un resorte al bajarme el pantalón, se asustó mirándola, tremenda y amenazante. Por unos momentos, se quedó como paralizada, le vi la cara de espanto, me había dicho que se aguantaba pijas enormes, pero la mía estaba espantosa de dura, cabezuda y larga, y la hizo temblar. Carla dijo: “Papito, me dijiste que la tenías ...
    ... grande, pero esa pija es una animalada, una monstruosidad, es una pija de caballo! Cómo te la aguantan tus otras putas? Pero te la voy a cojer entera lo mismo, aunque me parta en dos! Carla cumple lo prometido y no te va a dejar con las ganas!”, y sacándose las botitas, pude verle las patitas diminutas, preciosas y largas, con unas uñotas largas y pintadas de rojo, y su cuerpito diminuto, hermoso en su tamaño de nena. Carla era una mezcla de nena y de putita cabaretera, muy especial. Me acosté boca arriba con la pija como un poste mirándola mientras Carla se sacaba la ropa, no tenía tetitas en su pechito liso como de nene, solamente unos pezones enormes, negros y duros, y ella, riéndose, me dijo: “Son mis garbanzos! Te gustan?” Era angostita de caderas, toda flaquita y diminuta, hermosa, después una vez cuando ya era mi amante, la pesé: apenas 37 kilos. Casi me acabé viéndola, de sólo pensar en cómo le iba a incrustar mi pija adentro de ese cuerpito diminuto y cómo la sentiría abriéndose a los grititos para alojársela entera. Supe en ese instante que Carla era una gritoncita y eso aumentó mi desesperación por cojérmela clavándola hasta el fondo. Me ponen a mil las gritonas, que hagan como que las parto al medio con mi pija. Carla se quedó parada desnudita frente a mí, pero no se bajó la tanguita negra, y vi que tenía la concha protuberante, casi como un bulto de carne, y me imaginé metiéndole pija bien adentro de esa rajita pulpuda y haciéndola aullar. Había tenido a otras putas ...
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