1. Encontré una Putita Con Pija


    Fecha: 27/12/2018, Categorías: Confesiones Autor: Anónimo, Fuente: RelatosEróticos

    ... me quedé mudo del asombro: por fin había encontrado a la putita de mi vida, una diminuta y divina putita pijuda! Del minúsculo cuerpito de Carla, ahora totalmente desnudo, su pija parada como un mástil sobresalía dura y cabezuda, y ella, al ver que me gustaba, me sonrió, sabiéndose aceptada por mí como una putita pijuda. No era una traviesa como las que había conocido, era una minita en todo, pero con una soberbia pijita redura. Con eso quedé definitivamente conquistado por esa preciosa pendejita pijuda, y supe que la amaría y sería mi Noviecita Pijuda para siempre. Carla, feliz al ver que la aceptaba como una putita con pija, me mostraba orgullosa su pijotita larga y dura, meneándola en el aire, sabiendo que la iba a amar como a ninguna y que ella me traspasaría también a mí haciéndome conocer por primera vez el estar incrustado por su descomunal clitorote, porque Carla era una Putita Clitorotuda, una Machita con una descomunal, preciosa y espantosa pijitota cabezuda. Adoré esa pijotitasa dura como una estaca y quise tragársela entera y comérsela como no le había hecho nunca a ninguna otra puta con pija. Y desde esa noche, que se prolongó hasta la tarde del día siguiente, Carla fue mi Amantita, mi Machita, mi Putita, mi Noviecita, mi Pijudita, mi Todo En Una. Carla se me tiró encima y juntamos nuestras pijas, chupotiándonos las bocas, tirándonos escupitotiadas pastudas boca a boca y mordiéndonos como animales salvajes. “Ella”, porque siempre Carla fue para mí una hembrita, ...
    ... se me agarraba con las uñas marcándome con arañazos mientras me lamía y me ensalivotaba entero, preparándose para la clavazón descomunal que sabía que le iba a hacer. Ella lo esperaba y quería que la ensartara hasta lo increíble, dispuesta a alojarse toda mi pijota en ese diminuto cuerpito angosto e inmolarse por completo a mi pija. Sentía su pijotita chorreando jugo mojándome el cuerpo, deseosa de recibir la mía y de darme a mí la suya, no hizo falta decirnos que ella me la clavaría también a mí, yo ya era para ella tanto como ella para mí, yo iba a tener por fin a la deseada Putita Completa, con pija para mí y para siempre. Y así fue la primera vez que me la cojí a mi Carla. Y “ella” me cojió a mí, por primera vez tuve a una pijuda clavándome a mí y haciéndome gritar. Y me encantó que esa larga y finita pijota de mi Carla fuera la que me estrenó y me usó de putito de “ella” como había deseado siempre. Cuando la desfondé con mi descomunal pija, sus angostas tripotitas me desvirgaron la pija, tanto se la enterré sin piedad que me rompió el frenillo, así que cuando la desclavé a Carla, ella me vio la pija sangrando y feliz, me dijo; “Hoy te desvirgotié yo a vos, amor mío!” Cuando me la cojí a Carla por primera vez, la pobre putita gritó como una pequeña bestia traspasada, le fui hundiendo mi pija en su estrecho culito haciéndola bramar del dolor, pero ella me gritaba: “Seguí, putasote mío, enterrámela toda, llename las tripitas con esa hermosa pijasota espantosa, matame pero ...