1. Podía ser mi hija, pero, por suerte, no lo era


    Fecha: 22/03/2019, Categorías: Confesiones Sexo con Maduras Autor: claudiob, Fuente: CuentoRelatos

    ... entrada ya que ella estaba agachada sacando algo del horno; ese algo era la cena, había preparado un pollo con papas, que estuvo para chuparse los dedos, chuparlos como me hubiese gustado que me chupase al pequeño gigante que estaba creciendo entre mis piernas. Por suerte ella no lo notó pues antes de que se diese la vuelta yo me senté y traté de alejar mis pensamientos libidinosos, repitiéndome una y mil veces, que podía ser mi hija. Ella sirvió la cena en los platos para ambos y se sentó enfrente de mí. Suspiré aliviado pues si bien ya no me sentiría tentado al ver su culo o su vagina comidos por su shortcito, aunque sus areolas me siguiesen indicando que no tenía puesto corpiño, y por lo tanto mi verga seguiría, despierta. Traté de concentrarme en la cena y de mirar sus pechos lo menos posible, pero la carne es débil y mis ojos no hacían más que clavarse en sus pechos. Ella, no dándole importancia al lugar que miraban mis ojos, me preguntó sobre mi día, lo cual aproveché para, contándole, recobrar la tranquilidad; después de contestarle le pregunté sobre el motivo de la cena y el por qué no había ido a la universidad, a lo que me contesto que en la facultad solo estaban yendo los días en que daban examen, que el próximo que tenía sería recién el martes de la semana próxima, que era muy fácil y que si había cocinado era porque había tenido ganas. Terminada la cena, me invitó ir a al living a tomar un café, cosa que acepté, ya que no solo es algo que acostumbro hacer, ...
    ... tomar un café después de la cena, sino que me permitiría alejarme de ella y que se durmiese mi pija, que estaba dura como un garrote a pesar de mentalizarme en que podía ser mi hija. Cuando trajo el café se sentó en el sillón que estaba casi al lado del mío y me preguntó qué había pasado la noche previa, porque ella solo se acordaba que había ido a un boliche con sus amigas y esa mañana se había encontrado acostada en su cama, con su camisón colocado y sin ropa interior, que había llamado a sus amigas y que estas le dijeron que la habían dejado borracha, dentro de la casa y que si no llamaron fue porque también ellas estaban bastante chispeadas. Ahí le conté que me había despertado un ruido, que cuando bajé vi que se debió a que había tirado el paragüero que estaba al lado de la puerta de entrada, que al estar subiendo a su habitación se vomito encima, ensuciándose ella y ensuciando la escalera, que la llevé al baño, que la senté en el inodoro y le dije que se bañara mientras yo iba a limpiar la escalera, que cuando la terminé de limpiar la fui a buscar, esperando que ya se hubiese bañado, pero que al no recibir respuestas suyas entré al baño y la encontré durmiendo en el inodoro en la misma posición en que la había dejado, motivo por el que la desvestí, la bañe, la llevé a su habitación, le puse el camisón y la acosté para luego hacer yo lo mismo en mi habitación. Ella me miró y me agradeció que la hubiese cuidado como a una hija y sin que pudiese evitarlo me dio un beso en los ...
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