1. Me dicen -Lobuna-, pero soy...


    Fecha: 28/04/2019, Categorías: Zoofilia Autor: Anónimo, Fuente: RelatosEróticos

    ... lo hacíamos acabar sin meterlo y me perdía de esa sensación, o me las bancaba afrontando las consecuencias. Indiqué a Marta que se me metiera por debajo y mordisqueara un rato los pezones; en tanto los estímulos me hacían levantar revoluciones, retuve el asunto conflictivo en la mano. La argucia surtió su efecto, poniéndome temeraria. Pedí a la mamona que se retirara, hecho lo cual solté la presa, afirmándome con todo en espera del embate. "¡Mierda, mierda... miiierrrdaaaa!" Grité al sentir como que el esfínter se partía en gajos. Apreté los dientes cuando gruesos lagrimones escaparon de las órbitas, contraídas con la esperanza de retener los globos oculares que de otra manera hubieran desalojado la cavidad. Para colmo no había retorno posible, si el perro me la sacaba así de dura, con seguridad que no zafaba del prolapso rectal. Fueron minutos angustiosos que no creí poder sobrellevar con vida... ¡Pero lo que vino luego, pagó con creces la patriada!De improviso se acomodó todo, el dolor cedió paso a la gratificación continua, una bruma rojiza del mismo color de la picha que las inundaba, inflamó mis vísceras. No podía imaginar placer mayor que el que estaba experimentando: ¡Hielo y yo, éramos un todo sexual consolidado!Para poner palabras que consigan aproximarlos en algo a la comprensión de lo que quiero decir, verga y recto sublimados anularon el entorno. No hubo - durante tiempo que pareció eternidad - otra cosa en el universo, que gozo... trascendido el clímax, solo ...
    ... se me ocurre pensar que pueda haber sido nirvana. 0-0-0-0-0 Siguieron muchas experiencias tanto o más placenteras que las relatadas, que no viene al caso exponer por repetidas. De los ingenios que diseñe y luego fabriqué, para fifar con perros en posturas humanas, contaré en otro momento. Han pasado cinco años a partir de la llegada de los tres fieles servidores que alegran mi vida. La dulce Marta me deleita con su melodiosa voz, ahora. Consultado un especialista en Buenos Aires, la cirugía le redujo el volumen de la lengua, desde entonces come y habla bien. Podrían pensar que esto me ha privado de uno de mis placeres favoritos... ¡Se equivocarían!Menguó en lo ancho, es cierto, mas al serle removido el grueso frenillo que la contenía ensanchando, se extendió en largo al punto que alcanza con facilidad el cuello del útero, brindándome sensaciones incomparables. Durante la visita a capital, adquirí también unos prácticos consoladores con arnés, los que puestos del derecho permiten convertir en macho a una u otra de nosotras, en cambio del revés, sirven para obturar - agregando placer - aquellos orificios que queramos vedar a los perros. Para vacaciones, embarco a mis tres mascotas proa a disfrutar de nuestra actividad sexual cotidiana, con el aditamento excitante del vaivén marino. Mi padre nunca admitió visitas en su casa, que yo continúe con la tradición, no sorprende a nadie por lo tanto. A veces en la oficina, o compartiendo tragos en calas de marineros, algún comedido me ...
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