1. El Novio De Mi Ahijada


    Fecha: 13/08/2019, Categorías: Gays Autor: Eventualmente_Sexual, Fuente: SexoSinTabues

    estaba en la habitación descansando. En eso Paola me pregunta por Raúl; un muchacho que vive por aquí en mi vecindario. Fue novio de ella, o bueno, novio como tal no, solo que ella me confeso que se había dado unos besos, y que le gustaba mucho. Yo imagine y pensaba que ella había tenido sexo también. Se veía en su mirada la picardía, y hablando de Raúl, que venía siendo hermano de su amiga (así fue como lo conoció) me pregunta por ella. Pero yo sabía porque viene la pregunta. No logro ni responderle bien, cuando ya se puso de pie y me dice que va ir a la casa de Fernanda (hermana de Raúl) — ¡Chacha! Vas a ir es a ver a Raúl —se lo digo con complicidad, que se cuál es su plan. Ella sonríe, y su sonrisa pícara es linda. Se muerde el labio y me confirma que esa es su intención. — ¿Pero ahí no tienes a tu novio? ¿No se molesta? —le digo. — Tío ese debe estar durmiendo. Ya vengo. La acompaño hasta afuera, y por último le digo que no se vaya a tardar mucho. Entro de nuevo a la casa, cuando voy por la sala, cruzo al pasillo de los cuartos. Donde estaba acostado Cristian, estaba la puerta abierta. Me pico la curiosidad, antes de entrar pongo mi mejor sonrisa de hospitalidad, a preguntarle si deseaba otra cosa más. Al entrar, estaba durmiendo tal como lo había dicho mi ahijada. Acostado en la cama, se quedó dormido con el celular en el pacho. El polvo que debió echar en el baño, lo dejo relajado y con sueño. Ni siquiera se quitó la toalla, me acerco más y le veo la erección que ...
     tenía debajo de ella y me pregunto << ¿acaso este muchacho no se cansa? >>. Era un espectáculo para mi solito, el corazón me bombeaba rápido, si despertaba me iba a ver que lo espiaba mientras duerme. Pero no quería moverme de ahí, la toalla la tenía floja en la cintura, si tan solo pudiera halar sin despertarlo, dejaría descubierto esa hermosura de verga. Mi boca se hace agua y sin darme cuenta comienzo a preguntarme; << ¿valdrá la pena que mi ahijada se vaya molesta, porque su novio le diga que yo le he tocado cuando dormía? ¿Será que él me atacara cuando despierte y vea que se lo estoy agarrando para llevármelo a la boca? >> Sacudo de nuevo mis pensamientos, gimo a mis adentros, doy una última mirada a su entrepierna y doy la vuelta para salir de inmediato de esa habitación. Apenas llego a la puerta, cuando oigo su voz. — ¿Y Paola? Me hele de pies a cabeza, apreté los ojos y todo mi cuerpo palpitó. —Acaba de ir a una casa de una amiga muy conocida de ella —le respondo simulando mi agitada respiración. Cristian se despereza, estirando su cuerpo y haciendo una mueca en su rostro duro y varonil. Me acerco un poco sonriendo, y le pregunto si necesita otra cosa que esté a mi disposición —en mi cabeza oí mi pregunta, y creo que sin querer queriendo le lance una indirecta al muchacho que seguía con tremenda erección—. Sonríe y se vuelve a estirar. Con la toalla floja, por los movimientos, se le baja un poco. No solo veía la carpa que tenía armada, sino que ahora también veía el ...
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